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martes, 25 de junio de 2013

Si serenases tu pensamiento

Fotografía en B/N Paco Soler. www.http://solerpaco.blogspot.com.es/

Si serenases
tu pensamiento, si pudieses
detenerte y pensar,
mirar en torno, tocar las cosas
entre las que pasas,
acaso
te sería más sencillo reconocer
rostros, no sé, lugares
gentes
que hablen tu mismo idioma y te comprendan.

Si fueses
capaz de hallar un sitio donde echarte
boca abajo, y cerrar
los ojos,
y mirar, despacio, dentro de tu
vida,
quizá
te resultase fácil averiguar
algo, saber
a qué lugares quieres
ir, de dónde vienes,
para qué estás aquí,
cual es tu nombre.

Pero el tiempo no existe,
y tienes prisa:
no hay sitio para ti en el descampado,
donde habitas,
el llanto
puede llegar de pronto, la luz cae
en la sombra - casi
invierno,
el otoño se vuelve lluvia y frío -
nadie mira hacia tí, anda,
apresúrate,
tu cuerpo fatigado necesita
descanso,
es ya de noche,
corre,
aquí tampoco,
es preciso llegar, no
te detengas,

sigue buscando, muévete, camina.

Ángel González

jueves, 6 de junio de 2013

Derrúmbate



"Cuándo lo hayas encontrado, anótalo."
Charles Dickens.

Lo anoto, lo comparto y lo dedico:
"A Flor"
Joshua Naraim


Derrúmbate.

Sacrifica todos los ayeres.
Viájate hacia ninguna parte.
Juega con todos los huecos que has dejado. Sé un hueco.

Afloja los andamios donde escondiste coches o muñecas.
Nadie necesita el dolor.

Salta en los charcos mientras corres hacia dentro de cada minuto,
espiral abajo.
Huelga decir que no recuerdas adónde vas.
No sabes por dónde te diriges. 

Cada paso que hundes en la arena difusa del nadie
te conduce entre plumas,
entre alas agitadas, huellas blancas,
lácteos caminos que olvidaste.

No te dejes seducir por el mañana.
No te dejes arrastrar por el ayer.
Levanta la arena del tiempo y siéntela caer entre los dedos,
entre los dientes, entre las risas y los silbidos,
entre las ventanas que fuiste y las que quisiste.

Bájate del estrado de tu yo.
Júntate a las hierbas cuyos nombres ignoras.
Se está tan bien entre los bichos.

Entre verdes, olores y antenas.
Acuérdate de ser una piedra,
caliente cuando hace sol,
fría cuando nieva.

Acuérdate de ser una hoja,
y podrás descomponerte.

Acuérdate de ser lo que hay.
De sentir las gracias sin lenguaje,
de ver pasar el agua y los pasos
y saber estar, callar, esperar.

Acuérdate. 

Autora: Silvia Capón 
Fuente: http://somosorvalho.blogspot.pt/2013/05/derrumbate.html

miércoles, 29 de mayo de 2013

La vida en juego


La vida en juego

Donde pongo la vida pongo el fuego 
de mi pasión volcada y sin salida. 

Donde tengo el amor, toco la herida. 

Donde pongo la fe, me pongo en juego. 

Pongo en juego mi vida, y pierdo, y luego 
vuelvo a empezar, sin vida, otra partida. 

Perdida la de ayer, la de hoy perdida, 
no me doy por vencido, y sigo, y juego 
lo que me queda: un resto de esperanza. 

Al siempre va. Mantengo mi postura. 

Si sale nunca, la esperanza es muerte. 

Si sale amor, la primavera avanza. 

© Ángel González

viernes, 17 de mayo de 2013

Al olvido se va como a la muerte



Al olvido se va como a la muerte

I
La palabra,

ebria de contención,

trepó hasta la punta de mi lengua:

Desde ahí se despeñó hacia el silencio


desgarrándolo


 II

Si pudiéramos todos

encender la palabra

volverla fulgor

llamarada

abrasando nuestros nombre

                      nuestros sinos

conquistaríamos juntos

esta tupida trama hecha de tiempo


rompiendo el porvenir y su espesura


III

Andar por los bordes de esta hoja

sin apuntar el paso hacia su centro

Desarmada

Planeo la estrategia para mi avance:


Sitiar la palabra

Replegarla y cercarla

en ese espacio,

ahora supeditado al silencio


Tomo el lápiz

pero, como una espada,

ahuyenta el verbo posible

Sus flancos se dispersan

y vuelvo a andar por los bordes

masticando esta nueva derrota


IV

Anúnciame

Espanta las sombras que ladran a mi paso

y los ojos curiosos que desde los resquicios

me ven andar a tientas

desandando


Alláname el camino

que tropiezo

porque no estaba escrito que volviera


(el polvo sacudido de mi cuerpo

se levanta de nuevo y se me pega)


Anticípame

Nada quiero dejarle a la sorpresa

Salí de mí huyendo de este grito

pero el grito me alcanzaba adonde fuera


V

Cada día

una parte de mí se derrumba

como aquellas casas viejas

inhóspitas

que se desploman

de tanto contener ausencias


VI

Oí sus pasos

detenerse en la puerta

y lo supuse:


la muerte apuraba el vaso

del que nos bebe a grandes sorbos


 VII

Laxa, me tendí a su espera, arropada por los rincones. 
Cadenas de atávicos miedos me enlazan a estas escurridizas horas. 
Sigo esperando. 
Pero no llega, se demora, entra a otros cuartos, hiela otros cuerpos.

Amanece y comprendo que aquí, anoche, la muerte no tuvo nada que llevarse.

Autora: América Martínez Ferrer (Caracas, Venezuela 1976)
Fragmento del libro: Al olvido se va como a la muerte.

jueves, 31 de mayo de 2012

Me basta así



Si yo fuera Dios
y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti; 
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
-de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia 
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando  -luego-  callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta.

Ángel González


viernes, 12 de agosto de 2011

Movimiento

El sol acostándose en las Cíes - Joshua Naraim

Hoy tu recuerdo me acompaña, Indah;
el dolor amargo de tu ausencia también.
Una sonrisa húmeda me invade...
...pero te siento cerca.
Joshua Naraim

Indago en mi trasfondo siempre igual y distinto,
y me comparo: soy lo que callo y lo que no.


De allí llego, de donde el agua recrea el vuelo tembloroso de los pájaros.


Llego como recién venida del misterio:


                     porque me crecen flores en los ojos
                     porque las baldosas procesionan bajo mis pies
                     porque palpita mi memoria en ti.


Aún desconociéndome,
me encontrarás en mis palabras:
yo soy la calle que transitas;
horado mi pensamiento, cesto para atrapar ríos,
me palpo, y me reconozco mapa, desierto,
montaña de limón y laureles de tus países soñados,
aun cuando yo no era.


Luna en cuarto menguante, dibujas sobre la playa mi perfil.
Avenida que da al mar, eres.


                    Sonido a bronce y trémulos violines.
                    Caricia.
                    Maceta de siemprevivas.


Se puede, sí, se puede
decir lo mismo con palabras desconocidas, tantas veces.


                   Tantas.
                  Tantas.


«Movimiento» es la palabra perfecta
y yo no encuentro la que necesito, como la necesito,
para nombrar tu (mitadmía) soledad
en los extremos ciegos
en los que siempre coincidimos.


indah

martes, 7 de junio de 2011

Me basta así



Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
                                entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
                     Oigo
constelaciones: existes.
                        Creo en ti.
                                    Eres.
                                          Me basta).

Ángel González

miércoles, 25 de mayo de 2011

¿Cómo va a ser tu día hoy?


"El hombre más feliz es el que hace la felicidad
del mayor número de sus semejantes"
Denis Diderot


Esta mañana desperté emocionado
con todas las cosas que tengo que hacer
antes que el reloj sonara.

Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante.
Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.

Hoy puedo quejarme porque el día esta lluvioso
o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero
o puedo estar contento que mis finanzas me empujan
a planear mis compras con inteligencia.

Hoy puedo quejarme de mi salud
o puedo regocijarme de que estoy vivo.

Hoy puedo lamentarme de todo
lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo
o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas
o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos
o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar
o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela
o puedo abrir mi mente enérgicamente
y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.

Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar
o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente, cuerpo y alma.

Hoy el día se presenta ante mi esperando a que yo le de forma y aquí estoy,
soy el escultor. Lo que suceda hoy depende de mi,
yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Que tengas un gran día... a menos que tengas otros planes.

Mario Benedetti

lunes, 16 de mayo de 2011

Exiliado de sí mismo


Tristemente convivo coa túa ausencia
sobrevivo á distancia que nos nega
mentres bordeo a fronteira entre dous mundos
sen decidir cal deles pode darme
a calma que me esixo para amarte
sen sufrir pola túa indiferencia
a miña retirada preventiva
dunha batalla que xa sei perdida
resolto a non entrar xamais en ti
pero non á tortura de evitarte.

Lois Pereiro

sábado, 7 de mayo de 2011

Hay

Cayetano de Arquer Buigas


Hay destinos
donde lo que carece de temblor no es sólido.


Hay amores
en los que el mundo no te basta, falta un pasito.


Hay placeres
en los que te castigas por el arte, pues el arte es pecado.


Hay momentos de mutismo
en que la boca de la mujer hace pensar que el pudor es sólo
cuestión de sexo.


Hay cabellos teñidos por un meteoro
donde es el diablo quien hace la raya.


Hay soledades
en las que miras sólo con un ojo y miras sólo sal.


Hay momentos de frío
en los que estrangulas palomas y te calientas con sus alas.


Hay momentos de gravedad
en los que sientes que has caído ya entre los que caen.


Hay silencios
que debes expresarlos tú, ¡precisamente tú!


Autor: Vladimír Holan
Versión de Clara Janés

jueves, 5 de mayo de 2011

Me dejaré morir en tu silencio


Me dejaré morir en tu silencio,
que de noche me diste de comer
los frutos del cerezo
en tu alcoba de sombras
sangrantes de perfume
y nada más deseo.

Me dejaré morir en tu silencio.



Clara Janés "Kampa" 1986

martes, 8 de marzo de 2011

Por la noche...


Espero tu voz y escucho tu silencio.

Por la noche cuando el mundo duerme,
cuando tu duermes, soñándome quizá,
yo te amo.

Te amo en silencio
vestido de soledad
y acompañado
por mis recuerdos
frescos todavía.

Aún puedo sentir:
el olor de tu perfume,
el canto de tus ojos,
la tenue alegría que te invade,
el calor de tus manos
en las mías
y el miedo ...
el miedo a abrir
el corazón.

Por la noche cuando el mundo duerme,
cuando tu duermes, soñándome quizá,
yo te vivo.

Te vivo en silencio,
vestido de soledad
y acompañado
por mis recuerdos
frescos todavía.

Y te escribo poemas
heridos de amor
por tu presencia,
por tu ausencia heridos,
desnuda el alma,
abierto el corazón.

Por la noche cuando el mundo duerme,
cuando tu duermes, soñándome quizá,
yo estoy a tu lado.

Joshua Naraim

viernes, 25 de febrero de 2011

Me gusta acariciar tu cuerpo desnudo


Me gusta acariciar tu cuerpo desnudo.

Alcanzar el éxtasis del amor a tu lado.

Recorrer centímetro a centímetro,
tu piel suave, con mis manos frías.

Imaginarte a mi lado, siempre y para siempre,
aunque sea un sueño.

Amarte en silencio y entregarme a ti
en cuerpo y alma.

Notar tus caricias, tus besos, tu cuerpo ...
lleno de amor por mi.

Tenerte entre mis brazos prisionera,
nadar entre los tuyos y confundirme.

Encender en tu mirada una sonrisa,
disipar una duda, crear una ilusión.

Quererte lentamente, sin prisas,
sin relojes, sin egoísmos, sin miedos.

Unir nuestros corazones, nuestras voluntades
y nuestros cuerpos hasta la armonía.

Impregnar mi vida de tus recuerdos,
y la tuya de los míos,
y proyectarlos al futuro.

Esperar el día en que los sueños
dejen de ser sueños y sean realidad,
aunque no llegue.

Robarle al tiempo un poco de eternidad
para estar a tu lado.

Olvidarme de todo, hasta de mi mismo
y vivir en ti.

Joshua Naraim

viernes, 18 de febrero de 2011

Yo sé que sufres en silencio,


Los años pasan, las emociones permanecen.
Aquellos si que eran besos.
 Llenos de sentimiento.
Cargados de pasión.
Besos que con su fuerza
conmovieron nuestros corazones.

Yo sé que sufres en silencio
lo intuyo
lo adivino
lo palpo
lo siento
lo respiro
cuando te veo.

Yo sé que sufres en silencio
y callas
y te tragas el dolor
y lo masticas
y lo devoras
y te devora.

Yo sé que sufres en silencio
con el alma rota
roto el corazón
en guerra civil contigo misma
con las ideas de siempre
con las razones de siempre
con los miedos de siempre.

Yo sé que sufres en silencio ,
y que me sufres,
y te bebes el dolor de mi presencia
casi voluntariamente.

Yo sé que sufres en silencio
y que me sufres,
con la sonrisa en los ojos,
las manos enlazadas,
y el llanto en el corazón.

Yo sé que sufres en silencio
y que me sufres
por un beso que se te escapó del alma
y cayó en mi mejilla.

Yo se que sufres en silencio
y casi todo por culpa
de un poema.

Joshua Naraim

lunes, 14 de febrero de 2011

Vértigo



Yo sé que estás ahí,
atrapada en el vértigo que desnuda al miedo...
Fernando Luis Pérez Poza

Siento vértigo de ti,
de tus ojos húmedos,
de tu pelo rebelde,
de tus mejillas amplias,
de tu voz suave,
de tus manos finas,
de tus pequeños pechos,
de tus caderas generosas,
de tus piernas llenas,
de tus pies dolidos,
de tu piel morena,
de tus finos labios,
de tu andar sereno,
de tus vestidos largos,
de tu desorden que es el mío,
de tu complacencia
que es mi dicha,
de tu dolor
que es mi pena,
de tu orgullo,
yo, no tengo,
de tu humildad
y tu silencio.

Siento vértigo de ti
y me precipito en tu oscuridad
más hermosa que el día,
más encantadora que el atardecer,
más misteriosa que la noche.
No, no conozco tu oscuridad
pero me gusta.
Y te busco,
y te deseo,
y te sueño,
y te vivo,
cada instante,
cada segundo,
más allá de tu cuerpo,
más allá de tu mente,
más allá de tu alma,
más allá de tu corazón,
más allá del espacio y del tiempo,
más allá de tu voluntad y la mía,
más allá del silencio,
más allá del olvido.

Siento vértigo de ti
porque en el fondo,
en el fondo de tu oscuridad,
estoy yo mismo,
y tú en mi corazón.

Joshua Naraim

viernes, 4 de febrero de 2011

La pureza de los límites


Hubo un tiempo en que mis únicas pasiones eran la pobreza y
la lluvia.

Ahora siento la pureza de los límites y mi pasión no existiría si
supiese su nombre. 



De Aún, Antonio Gamoneda

sábado, 29 de enero de 2011

Deshabitado


La belleza está en el esqueleto
y la elegancia en el comportamiento.

Si la amada desaparareció,
hurtándote calor y besos,
envasa tus lágrimas en una botella
y arrójala al mar;
el amor es una simiente
que crece todos los días.

Si la pasión voló lejos de tus entrañas,
abre los ojos al mundo,
y aprende de la primavera,
que olvida la helada infecundidad del invierno
para hervir en sangre y flores
el fruto de la vida.

Si la risa se cayó de tus labios
empujada por el dolor,
no mojes torrencialmente tu pena,
espera que el nuevo día recoja tu risa
porque la felicidad es el carmín más rojo
para tus labios.

Si la amistad te apuñaló
la confianza por la espalda,
no llores por ti,
hazlo por él.

Porque ha perdido
lo más verdadero del mundo.

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