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sábado, 29 de junio de 2013

Invisible



Hay que cuidar lo que sueñas, 
no siempre es como imaginamos.

El niño soñaba con ser invisible, 
invisible a los ojos de las personas...

...pasaron los años, muchos,
y el sueño se hizo realidad...

...pero el espejo sigue reflejándole.

Joshua Naraim

domingo, 15 de agosto de 2010

Me gusta esperar


Nunca quieres abrir la puerta cuando las mañanas no son como caramelos,
que envueltas, y dentro, guardaban pequeñas emociones;
cuando no tañen honduras 
inquietantes


Me gusta esperar,
que el alba anuncie el nuevo día,
que la primavera vista de gala
los desnudos del invierno,
que el fruto alcance su dulzor en el árbol,
que los niños crezcan sin prisa,
y que las pasiones se transformen en ternuras.
Me gusta esperar que los sueños se cumplan
aunque la realidad los deforme.
Me gusta esperar sin esperar nada.
Quién tiene que llegar llega,
quién tiene que pasar de largo pasa.
En mi soledad acompañada bailan muy juntos la libertad y los afectos.

jueves, 2 de junio de 2005

Alfonsina y el Mar


Cuanto sé del amor es que se acaba,
pero su rastro perdura...
Antonio Gala
Dedicada a la poetisa Alfonsina Storni
ALFONSINA Y EL MAR

Por la blanda arena que lame el mar
tu pequeña huella no vuelve más,
un sendero sólo de pena y silencio llegó
hasta el agua profunda.
Un sendero sólo de penas mudas llegó
hasta la espuma.

Sabe Dios qué angustia te acompañó,
qué dolores viejos calló tu voz,
para recostarte arrullada en el canto de las
caracolas marinas.
La canción que canta en el fondo oscuro del mar
la caracola.

Te vas Alfonsina, con tu soledad.
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el pecho y te está llamando.
Y te vas hacia allá, como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.

Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral,
y fosforescentes caballos marinos harán
una ronda a tu lado,
y los habitantes del agua van a jugar
pronto a tu lado.

Bájame la lámpara un poco más,
déjame que duerma, nodriza, en paz,
y si llama él no le digas que estoy, dile que
Alfonsina no vuelve.
Y si llama él no le digas nunca que estoy,
di que me he ido.

Te vas Alfonsina, con tu soledad.
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y te está llamando.
Y te vas hacia allá, como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.

Félix Luna


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