"EN TODOS NOSOTROS EXISTE UN MAGO, UN MAGO QUE LO VE Y LO SABE TODO" "LA INCERTIDUMBRE QUE SIENTES EN TU INTERIOR ES LA PUERTA DE LA SABIDURÍA"
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martes, 14 de mayo de 2013
domingo, 6 de febrero de 2011
¿Como hemos podido sobrevivir?
A los nacidos entre 1950 y 1075
La verdad es que no sé como hemos podido sobrevivir. ... a nuestra infancia. Aunque no todo tiempo pasado fue mejor. Porque fuimos la generación de la "espera"; nos pasamos nuestra infancia y juventud esperando.
Teníamos que hacer "dos horas de digestión" para no morirnos en el agua, dos horas de siesta para poder descansar , nos dejaban en ayunas toda la mañana del domingo hasta la hora de la comunión para... todavía no sé para que, los dolores se curaban esperando, "aguantaformo" se llamaba.
Pero... Mirando atrás, es difícil creer que estemos vivos: Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad y sin airbag, hacíamos viajes hasta Salvacañete de 10-12h. con cinco personas en un 600 y no sufríamos el síndrome de la clase turista.
No tuvimos puertas, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta sin casco, eso sin contar con que hacíamos auto-stop. Más tarde en moto, sin papeles, y no la habíamos robado.
Los columpios eran de metal y con esquinas en pico, y jugábamos a "lo que hace la madre hacen los hijos", esto es a ver quien era el más bestia.
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lunes, 24 de enero de 2011
Los tres filtros
“Maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…”
“¡Espera!”, le interrumpe el sabio,
“¿Ya pasaste lo que quieres contarme por los tres filtros?”
“¿Qué tres filtros?” pregunta el discípulo.
“El primero es el de la verdad.
¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?”
“No,” le contesta, “Oí a unos vecinos decir que…”
El maestro le interrumpe nuevamente:
“Al menos lo habrás pasado por el segundo filtro, que es el de la bondad.
Eso que deseas contarme, ¿es bueno para alguien?”
“No, en realidad no. Más bien al contrario…”
“El último filtro es el de la necesidad.
¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?”
“A decir verdad, no.”
“Entonces” dice el sabio sonriendo,
“si no es verdadero, ni bueno, ni necesario,
sepultémoslo en el olvido”.
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martes, 18 de enero de 2011
El Portal de Oro
Al final de sus vidas ambos murieron el mismo día, a la misma hora, en el mismo lugar. De acuerdo a la leyenda se dice que al morir tenemos que pasar por un gran portal de oro puro, donde allí un guardián, nos hace ciertas preguntas para permitirnos pasar.
sábado, 15 de enero de 2011
Los dos lobos
Un hombre mayor acababa de sufrir una tragedia e intentaba explicarle a su nieto cómo se sentía.
“Me siento como si dos lobos pelearan en mi corazón”, decía,
“Uno de ellos es vengativo, violento y está rabioso…
El otro está lleno de amor y compasión.”
“¿Cuál de ellos ganará la batalla?”, preguntó el niño.
“Aquel que alimento”, contestó el abuelo.
An old man was talking to his grandson about how he felt about a tradegy.
He said, “I feel as if I have two wolves fighting within my heart.
One wolf is the vengeful, angry, violent one…
the other wolf is the loving, compassionate one.”
The grandson asked, “Which wolf will win the fight in your heart?”
The grandfather answered, “The one I feed.”
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martes, 4 de enero de 2011
domingo, 21 de noviembre de 2010
La historia del burro
Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.
Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo.
El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente. Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra.
El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio... con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: Se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra.
Muy pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando...
La vida va a tirarte tierra, todo tipo de tierra... el truco para salir del pozo es sacudírsela y usarla para dar un paso hacia arriba. Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba. Podemos salir de los más profundos huecos si no nos damos por vencidos...
¡Usa esa tierra para salir adelante!
domingo, 14 de noviembre de 2010
La bailarina
Deseaba llegar a ser la primera bailarina y quería comprobar si poseía las dotes necesarias, de manera que cuando llegó a su ciudad una gran compañía de ballet, fue a los camerinos luego de una función, y habló con el director.
jueves, 30 de septiembre de 2010
Historia de Amor
porque no saben si el mundo ha terminado
su destino de lluvias y de niños,
o si el mundo es un No opuesto a la integridad
de sus deseos,
o si el mundo no existe y entonces conviene
apartarse de la nada.
No son el hombre y la muchacha nocturna
que buscan sótanos húmedos y oscuros para entrar y salir
furiosamente. La fruta caída entre los desperdicios
es tan sólo el memento de un estío pasado,
y de una tierra fabulosa
como las entrañas de un toro.
Pero el amor hace que los amantes sean vicarios
de potencias altísimas,
que los mueve a la ira y a romper la pepita de los gameros
ávidos de unidad,
a pisarlos después con asco
porque abren la senda a los números infinitos.
Los amantes necesitan encerrarse,
y cada uno de ellos, que se aman tanto,
cuando se encuentran solos en una ola o en un palacio
-penetrado de silencio- donde ninguna mano
puede violar la intimidad fastuosa,
comienzan a descubrir el tórax, su cintura,
la risa, la cabellera criada entre delicias
y se lamentan.
Sí, pide la historia del amor
el llanto. La risa cumo un grito retorna
a la garganta
y el gracioso la escucha sobrecogido
y ríe, sigue riendo ante su noche.
Qué ver sino los labios unidos. Luces idénticas
que poco a poco dejan de ser lo totalmente otro,
y en el cabello, en la cintura, sienten
que allá infinito
arroyo bajo el valle
nada lo asible puro de la amada.
¿Adónde has visto luego que fueran los amantes?
¿Se apartan y mientras uno habla
el otro llora?
O se dedican a la muerte
en ese día en que pensaron: ?Las mariposas vuelan para nosotros?.
¿Quieren burlarse del insigne fracaso?
Es por eso reconfortante saber que todavía se muere la juventud,
no llegados aquí, a la precisa madrugada,
preparada, en que el hastío los deja cínicos
o rompe el vuelo de su pensamiento.
Felices los necios y los sabios,
los engañados totalmente
que mueren en la fe primitiva
y los que arengan con la conciencia de un gran fraude,
mirando más, mirando más.
Jorge Medina Vidal
(Uruguay, 1925)
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viernes, 24 de septiembre de 2010
Ejercicio de conciencia y quizá de consciencia
A Mirada de agua,
(música e imagen incluidas).
(música e imagen incluidas).
...en el silencio, dentro de su profundidad,
comprendo la dulzura
Tomo notas, indistintamente, con un bolígrafo o con un lápiz colocados junto al ordenador, sobre un cuaderno escolar, de rayas. Al lápiz hay que sacarle punta de vez en cuando, lo que constituye una actividad artesanal que sirve también para la reflexión. Pero la diferencia más notable entre él y el bolígrafo es su modo de perecer. El bolígrafo no cambia de apariencia ni siquiera cuando se encuentra en las últimas. Y deja un cadáver tan curioso que nadie diría que está muerto si no fuera porque no pinta nada ya, aunque resucite a veces de improviso y trace un par de líneas, incluso un párrafo, antes de volver a expirar. La gente se resiste a desprenderse de los bolígrafos vacíos porque continúan como nuevos. Sólo se consumen por dentro, en fin, y siempre se acaban a traición, como el butano. El lápiz, en cambio, agoniza por dentro y por fuera a la vez, y deja un cadáver mínimo, un detrito del que uno se deshace sin ningún sentimiento de culpa. Punto y aparte.
La naturaleza presenta casos semejantes al del bolígrafo. Ahí está el caracol, que envejece sin una sola arruga exterior, sin un fruncido. Y no hay que sacarle punta cada poco: él mismo, mientras vive, asoma los cuernos al sol, caracol quiscol, y una vez muerto, si te encuentras la concha en un tiesto o en el agujero de un árbol, la guardas en el bolsillo y al llegar a casa la colocas junto a los bolígrafos difuntos. Tenemos una pasión curiosa por la cáscara, de ahí la afición a las cajas, sobre todo a las cajas fuertes. Hay personas que coleccionan pastilleros vacíos, que viene a ser lo mismo que guardar bolígrafos sin tinta, con los que sólo se pueden escribir poemas inexistentes, que muchas veces son los mejores.
Pese a todo, tal vez sea más digna la actitud existencial del lápiz que la del bolígrafo, la de la babosa que la del caracol, aunque no dejen cáscara para los arqueólogos. Conviene sacarse punta cada mañana, pese al espanto de ver cómo se agota uno. Lo complicado de sacarse punta es saber cuánto te tienes que afilar para escribir lo suficientemente claro sin romperte antes de que hayas acabado la novela o la vida. Pero eso constituye un ejercicio de conciencia, y quizá de consciencia, bastante saludable. Ánimo.
Autor: Juan José Millás
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jueves, 23 de septiembre de 2010
La lección de la mariposa
Al cabo de un tiempo, pareció que ella ya no lograba ningún progreso, que había ido lo más lejos que podía en su intento y que no podría avanzar más.
Entonces el hombre decidió ayudar a la mariposa: tomó una tijera y cortó el resto del capullo. Así, la mariposa salió fácilmente, pero su cuerpo estaba atrofiado, era pequeño y tenía las alas aplastadas.
El hombre continuó observándola porque esperaba que, en cualquier momento, sus alas se abrirían, se agitarían y serían capaces de soportar el cuerpo, el que a su vez, iría tomando forma.
¡Nada ocurrió!
En realidad, la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose con un cuerpo deforme y alas atrofiadas. Ella nunca fue capaz de volar.
Lo que el hombre, en su gentileza y voluntad de ayudar, no comprendía, era que el capullo apretado y el esfuerzo necesario para que la mariposa pasara a través de la pequeña abertura, era el modo por el cual la naturaleza hacía que el fluido del cuerpo de la mariposa llegara a las alas, de tal forma que ella estaría pronta para volar una vez que estuviera libre del capullo.
Algunas veces, el esfuerzo es justamente lo que precisamos en nuestra vida.
Si se nos permitiera pasar a través de nuestras vidas sin obstáculos, seríamos lisiados. No tendríamos la fuerza que podríamos haber tenido, y nunca podríamos volar.
Pedí fuerzas... y se me dio dificultades para hacerme fuerte.
Pedí sabiduría... y se me dio problemas para resolver.
Pedí prosperidad... y se me dio un cerebro y músculos para trabajar.
Pedí coraje... y se me dio obstáculos que superar.
Pedí amor... y se me dio personas para ayudar.
Pedí favores... y se me dio oportunidades.
"No recibí nada de lo que pedí... pero recibí todo lo que necesitaba".
lunes, 20 de septiembre de 2010
Cómo crear conclusiones equivocadas
Evocación de Cadaqués, óleo-tela, 92x73, 1982-85 (obra de Mateo Santamarta)
Por lo general, la realidad no es lo que es,
sino lo que nosotros hemos decidido que sea.
Una viejecita judía ocupa su asiento en un avión, junto a un enorme sueco al que se queda mirando fijamente. Luego, dirigiéndose a él, le dice:
- Usted perdone... ¿es usted judío?
- No -le responde el sueco.
Pocos minutos más tarde, ella vuelve a insistir:
- ¿Podría usted decirme, y perdone la molestia, si es usted judío?
- ¡Le aseguro a usted que no! -responde él.
Ella se queda escudriñándole durante unos minutos y vuelve a la carga:
- Habría jurado que era usted judío...
Para acabar con tan enojosa situación, el hombre le dice a la anciana:
- ¡Está bien; sí, soy judío!
Ella vuelve a mirarle, sacude su cabeza y dice:
- Pues la verdad es que no lo parece.
Primero sacamos nuestras conclusiones... y luego hallamos la forma de llegar a ellas.
Fuente: "La oración de la rana" de Anthony de Mello
Os invito a ver un corto conmovedor: "El circo de las mariposas".
En el que se habla de superación, motivación y fortaleza e, incluso, emociona.
Su mensaje: ¡Ayúdate a ti mismo y los demás te ayudarán!
viernes, 27 de agosto de 2010
Conversando en el chat...
Hay un secreto para vivir feliz con la persona amada:
no pretender modificarla.
Chardonne.
Conectando...
Iniciando conversación de chat en canal # amigos...
miércoles, 25 de agosto de 2010
¿Por qué no enciendes la vela?
"Es mejor un día de la vida de una persona cariñosa
que toda la vida de una persona hostil"
Dhammapada
- ¡Qué pena ser tan anciano! - se quejaba el noble-. Ahora, aunque quisiera leer y estudiar los libros más importantes, ya se ha hecho demasiado tarde para ello.
- ¿Por qué no enciendes la vela? -le preguntó de pronto el ciego.
El noble se quedo muy sorprendido. ¿Acaso su maestro quería burlarse de él?
- ¿Cómo te atreves a bromear sobre algo que para mí es tan serio? -exclamó indignado el noble.
- Nunca un pobre asistente ciego se atrevería a mofarse de las cuitas de su señor. Pero présteme un poco de atención. He oído decir que si un hombre es estudioso en su juventud, se labrará un futuro brillante como el sol matinal; si estudia cuando ha llegado a la edad madura, su futuro será como el sol del mediodía; si empieza a estudiar en la ancianidad, lo será como la llama de una vela. Aunque la vela no es muy brillante, por lo menos es mejor que andar a tientas en la oscuridad.
Ese mismo día el noble comenzó a estudiar los textos más antiguos.
Ahora es siempre el mejor momento.
Hoy es el primer día del resto de la vida.
Nunca es tarde para comenzar a escribir,
para mejorar nuestras relaciones con los demás,
para meditar o hacer yoga,
para liberarse de la trabas y mentiras piadosas para con nosotros mismos,
para aprender a dibujar o seguir cualquier actividad,
sea del tipo que fuere.
Decimos: ¡Si volviera a nacer...!
¡Pero es que nacemos cada día!
Cada noche enciendo mi vela para iluminar mi oscuridad y la tuya si lo necesitas.
El cielo está lleno de estrellas pero no está demás una humilde vela para las distancias cortas y las noches oscuras.
¡Paz, amor y salud, en esta noche iluminada!
martes, 10 de agosto de 2010
El inventario
"A partir de mañana empezaré a vivir la mitad de mi vida;
a partir de mañana empezaré a morir la mitad de mi muerte;
a partir de mañana empezaré a volver de mi viaje de ida;
a partir de mañana empezaré a medir cada golpe de suerte"
Alberto Cortéz
-¡Buen día, abuelo!
Y él extendió su silencio. Me senté junto a su sillón y luego de un misterioso instante, exclamó:
-¡Hoy es día de inventario, hijo!
-¿Inventario?" pregunté sorprendido.
-¡Sí. El inventario de las cosas perdidas! -me contestó con cierta energía y no sé si con tristeza o alegría.
Y prosiguió:
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domingo, 1 de agosto de 2010
Lo importante versus lo urgente
Voy a contaros una historia que quizás os haga reflexionar sobre este punto:
Érase una vez un ejecutivo muy ocupado con su trabajo. Todos los días llegaba tarde a su casa y tras saludar a su hija, se metía en el despacho a seguir trabajando. Su niñita de 5 años acudía a verle porque deseaba estar con su papi, pero siempre la regañaba diciéndole que tenía mucho trabajo.
La historia se repetía una y otra vez, hasta que un día la niña al sentirse regañada de nuevo, en vez de irse, se volvió a su padre y le preguntó:
H: Papi, tú en tu trabajo, ganas mucho dinero ¿verdad?
P: Pues no, hija, gano dinero pero no mucho, por eso tengo que seguir trabajando en casa.
H: Papi, ¿Me podrías decir cuanto ganas en una hora en tu trabajo?
P: Hija, me haces unas preguntas… Por favor déjame que tengo muchas cosas que hacer.
P: Pues no, hija, gano dinero pero no mucho, por eso tengo que seguir trabajando en casa.
H: Papi, ¿Me podrías decir cuanto ganas en una hora en tu trabajo?
P: Hija, me haces unas preguntas… Por favor déjame que tengo muchas cosas que hacer.
Ante lo cual, la niña lejos de darse por vencida, volvió a preguntarle a su padre.
H: Papi, de verdad, dime cuanto ganas en una hora en tu trabajo
P: Si te lo digo, ¿me dejarás que siga? – Le preguntó inquisitoriamente el padre.-
H: Si, dímelo y me voy.
P: Pues… – y se puso a hacer cálculos- aproximadamente unos diez euros.
P: Si te lo digo, ¿me dejarás que siga? – Le preguntó inquisitoriamente el padre.-
H: Si, dímelo y me voy.
P: Pues… – y se puso a hacer cálculos- aproximadamente unos diez euros.
H: Gracias – dijo la niña marchándose de inmediato –
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lunes, 26 de julio de 2010
La caja dorada
A menudo aprendemos mucho de nuestros hijos.
Hace algún tiempo, un amigo mío regañó a su hija de tres años por gastar un rollo de papel de envolver dorado. No andaba muy bien de dinero y se enfureció cuando la niña trató de decorar una caja para ponerla bajo el árbol de Navidad. A pesar de ello, la pequeña llevó el regalo a su padre a la mañana siguiente, y dijo: "Esto es para ti, papá".
Él estaba turbado por su excesiva reacción anterior, pero se molestó de nuevo cuando vio que la caja estaba vacía. "¿No sabes que cuando le das a alguien un regalo se supone que debe haber algo dentro?", le dijo.
La pequeña lo miró con lágrimas en los ojos y dijo: "Oh, papá. No está vacía. He echado besos en la caja. Todos para ti, papá".
El padre estaba hecho polvo. Rodeó con sus brazos a su pequeña y le pidió que le perdonara. Mi amigo me dijo que conservó esa caja dorada junto a su cama durante años. Siempre que estaba descorazonado, sacaba un beso imaginario y recordaba el amor de la niña que los había puesto allí.
Autor desconocido
jueves, 15 de julio de 2010
Soy rico: "La riqueza de no desear riquezas"
El Sur también existe - Joan Manuel Serrat
"No es más rico el que más tiene,
sino el que menos necesita"
Llega a mis manos un viejo papel, escrito por no sé quién y no sé dónde,
que contiene unas párrafos que invitan a la reflexión
y un hermoso cuento que, a continuación transcribo.
Joshua Naraím
Viene un hombre ofreciéndome oro. "No gracias soy rico, no lo necesito"
Veo un hermoso automóvil de alta gama y me digo: "No, no lo necesito, soy rico"
Me ofrecen un suculento puesto profesional en una multinacional. "No gracias, me basta mi humilde puesto, soy rico y no necesito trabajar como un burro prestigioso"
Me ofrecen una suculenta hamburguesa. "No gracias, para mi es mejor una tortilla española, o un plato de lentejas, sé donde está la riqueza gastronómica.
Antes en África, no había problema de viviendas porque todos vivían en chozas y eran felices en ellas, pero en lugar de mejorarlas quieren vivir en casas como los blancos con aire acondicionado y entonces de pronto todos son pobres y surge un grave problema de vivienda.
Pobre es el que mucho necesita, el que mucho quiere y no lo tiene; rico es el que nada necesita.
Si alguien manda es porque alguien está dispuesto a obedecer.
Si alguien vende es porque alguien está dispuesto a comprar.
En la tradición hay dos demonios: Satanás y Lucifer. Satanás nos tienta por los deseos, Lucifer por la mente.
Hace años escribió un poema Mario Benedetti titulado: "El Sur también existe", que Joan Manuel Serrat cantó por medio mundo, donde se habla de las desigualdades entre el Norte y el Sur, entre los ricos y los pobres del planeta. ¿No estará el norte y el sur dentro de cada uno de nosotros? Si el rico no fuera sobrevalorado y envidiado por los demás, si su riqueza no fuera un valor supremo digno de anhelo y de deseo, ¿tendría interés seguir siendo rico o querer serlo?
¿La clave de todo no será la educación? ¿El punto de valoración individual y personal que damos a cada acción, concepto o cosa?
domingo, 11 de julio de 2010
En el desierto no hay atascos: "Tu tienes el reloj, yo tengo el tiempo"
"Tu tienes el reloj, yo tengo el tiempo"
No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!
Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali.He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo
- ¡Qué turbante tan hermoso...!
- Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.
- Es de un azul bellísimo...
- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...
- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?
- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.
- ¿Por qué?
- Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.
- ¿Quiénes son los tuareg?
- Tuareg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso:"Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.
- ¿Cuántos son?
- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!",denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.
- ¿A qué se dedican?
- Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...
- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?
- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.
- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre.Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!
- ¿Sí? No parece muy estimulante...
- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.
- Saber eso es valioso, sin duda...
- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!
- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso.¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos!Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!
- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?
- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...
- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...
- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.
- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?
- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...
- ¿Tanto como eso?
- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.
- ¿Qué pasó con su familia?
- Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa.... Entendí: mi madre estaba ayudándome...
- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di.. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...
- Y lo logró.
- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.
- ¡Un tuareg en la universidad. ..!
- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.
- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?
- Tenéis de todo, pero no os basta.Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!
- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...
- Fascinante, desde luego...
- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...
- Qué paz...
- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.
Entrevista de Víctor-M. Amela a MOUSSA AG ASSARID
jueves, 6 de mayo de 2010
El ilusionista...

Mauro Andriole. "O Ilusionista"
A Lilian,
aliada de las artes
y de los sueños.
XXI
J había decidido ser valiente. Ésa era su fuerza, su ímpetu, su manera de salir a buscar lo que necesitaba, por encima de trabas y obstáculos porque el premio era la mejor recompensa posible.
Decidió darle un portazo a palabras como fracaso, como desazón, y abrirle las puertas de par en par a cosas como los sueños y los deseos.
Y se dijo:
-Vale la pena jugar y se feliz, aunque al final te toque perder. Es más bonito creer en el ilusionista y asombrarse, que descubrir el truco y hacerte infeliz.
Y así, J se convirtió en ilusionista. A partir de ahora él sería su propio mago.
De “Escorzos”. Juan Carlos Vellido
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