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domingo, 6 de febrero de 2011

¿Como hemos podido sobrevivir?


A los nacidos entre 1950 y 1075


La verdad es que no sé como hemos podido sobrevivir. ... a nuestra infancia. Aunque no todo tiempo pasado fue mejor. Porque fuimos la generación de la "espera"; nos pasamos nuestra infancia y juventud esperando.
Teníamos que hacer "dos horas de digestión" para no morirnos en el agua, dos horas de siesta para poder descansar , nos dejaban en ayunas toda la mañana del domingo hasta la hora de la comunión para... todavía no sé para que, los dolores se curaban esperando, "aguantaformo" se llamaba.
Pero... Mirando atrás, es difícil creer que estemos vivos: Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad y sin airbag, hacíamos viajes hasta Salvacañete de 10-12h. con cinco personas en un 600 y no sufríamos el síndrome de la clase turista.
No tuvimos puertas, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta sin casco, eso sin contar con que hacíamos auto-stop. Más tarde en moto, sin papeles, y no la habíamos robado.
Los columpios eran de metal y con esquinas en pico, y jugábamos a "lo que hace la madre hacen los hijos", esto es a ver quien era el más bestia.

martes, 1 de febrero de 2011

Blog con estilo


Hace unos días recibí una inesperada sorpresa. Laura Rosales, seguidora de este blog, ha querido compartir conmigo, entre otros, un premio concedido a su página "Naskendi Bienestar" con el nombre “BLOG CON ESTILO”.


Ha considerado que mi blog era merecedor de compartir dicho galardón y lo acepto con mucho gusto.


Su blog es una ventana para las personas curiosas y decididas que afrontan con valentía los retos que nos plantea la vida cotidiana, y tienen un verdadero interés en su desarrollo personal. Merece la pena que os paséis por allí y la conozcáis. 


Su espacio es:  http://blog.naskendi.net/


Yo también quiero compartir esta mención con algunas personas que hacen que mi blog tenga sentido, eco y significado, y que, día a día, me enriquecen y acompañan en este frío mundo virtual, donde el abrazo y la ternura, la amistad y la caricia nos llega por los ojos en lugar de por la piel, pero igualmente se percibe y se agradece.


Relaciono a continuación a mis elegidos, que son todos los que están -con una excepción-, pero que no están todos los que son:


Gaia de Trivium
Cris de Tambasiàre
Pantera en la noche de Desnúdate


Sin olvidar a Indah (Blanca Sandino) de En primera persona que nos ha abandonado pero vive en el corazón y el recuerdo.

Sois libres de aceptar o no este regalo y hacer con el lo que consideréis conveniente. 
Os sugiero que lo compartáis con otras diez personas.

Agradecido y tierno
Joshua Naraim

martes, 22 de septiembre de 2009

Homenaje íntimo: Emoción y lágrimas


A Indah, que partió hacía la Luz el 24 de mayo de 2009

Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices
por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.

Vives en mi silencio, en mi recuerdo,
en mi corazón y sobre todo en tu luz.
¡Buen viaje, amiga!

Joshua Naraim


El secreto

Quiero contarte un secreto que empieza
y nunca acaba, que va y viene, y se va;
quiero contarte que cuando poesía y palabra se alían contra el mundo,
descubren en los surcos que el mar deja en la playa,
hileras de dragones de escamas amarillas;
que, cuando la poesía se une a la palabra,
la luz cae,
se apaga y se consume
nombrando uno por uno el nombre de las cosas
(por eso, un verde más oscuro corona las palmeras)

quiero contarte que entonces se incendia la espalda de
las olas, que llegan las sirenas y secuestran al sol,
que lo oculta tras su daguerrotipo hecho de plata antigua,
y después
(mientras lo llora inconsolable el mar)
lo esconden en los pecios de proa de aquel viejo navío
que surcaba otros Mares en medio de la nada; mas
¿cómo puedo contártelo
si tú no me respondes que acuden en su auxilio
bandadas de cometas -pequeñitas y blancas-
que echan a volar cuando muevo las manos?:

(se suceden naufragios en mis ojos)

pero, poesía y palabra,
dueñas del país de mi Nunca Jamás, me impiden naufragar,
y me cuentan que ser feliz
es
algo muy sencillo: es vivir;
es esperar que vuelvan las sirenas que secuestran al sol,
y ver como, mientras lo llora inconsolable el mar,
con un hilo finito, se cose y se descose (Penélope marítima)
ojales plateados para abrocharse al cielo,
(o a lo mejor... son botones, o quizá... el horizonte);
es,
sentarse,
y esperar que regresen
el aire,
las cometas,
y la última ola -la séptima y más bella- que susurra (ahogado, resucitado, ahogado) mi nombre con sus Labios;

es,
esperar que la noche coloque
la luz
en donde debe,
las sombras donde debe,
y el amor...
en su sitio.

indah

viernes, 6 de mayo de 2005

CELEBRACIÓN COMPARTIDA

"A Lilian y Wendy en el día de su cumpleaños"

La prisa es una carrera hacia la muerte.
La lentitud detiene el tiempo,
ensancha el instante,
propaga la vida en armonía.
ANTONIO COLINAS

EL REGRESADO

Hay puertas que no se abren
hacia atrás.

Soy yo, he regresado, mintió.

Ella siguió llorando.
Esa mañana
Iría a poner flores en su tumba.
JAVIER VELAZA

A Lilian,
lejana en el tiempo,
cercana en la memoria.
A medida que profundizamos en nuestras vidas y maduramos, nos va rodeando un nuevo silencio: el de las personas que crecieron y progresaron con nosotros. Por el contrario, un nuevo fervor nos rodea: el de aquellos que sin suponer nada en nuestras vidas, sin tener intereses, nos muestran su atención y afecto. Esta es la prueba objetiva de que estamos en otro , plano de la existencia, de que no somos lo que fuimos, rotas ya tantas amarras.
ANTONIO COLINAS

A Wendy,
lejana en la distancia,
cercana en el aprecio.
Nos esmeramos en cuidar de nuestras relaciones sociales, no cesamos de hacer planes y proyectos, buscamos incesantemente soluciones fuera de nosotros sin saber que las obras más nuestras, más esenciales, se conforman y maduran inconscientemente en nuestro interior. Incluso hay veces que sentimos cómo esas obras se conforman y maduran en silencio. Maduran como madura la luz del otoño.
ANTONIO COLINAS

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