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martes, 7 de septiembre de 2010

Afortunados


A ti,
porque, sin duda, eres un afortunado.
Joshua Naraim


Hay solamente dos maneras de esparcir la luz,
ser una vela o el espejo que la refleje.
Edith Wharton.


Aún tengo la costumbre de leer la prensa mientras desayuno, aunque son escasas las satisfacciones que encuentro en sus páginas. No obstante  hay algunos columnistas de mi agrado como José Luis Alvite,  César Casal o Carlos Caneiro, por nombrar a algunos de mi tierra, que siguen recompensando este habito matinal con su lucidez y sus artículos. Comparto con vosotros éste:


Afortunados


Los que saben que cuando una puerta golpea nuestra nariz, cerrándose, hay otra que aguarda para ser abierta.
Los que miran al cielo y siempre ven estrellas.
Los que no buscan los tres pies del gato.
Los que tienen a quien cuidar, los que son cuidados.
Los que respiran hierba y lavanda en lugar de humo y asfalto.
Los que respiran humo y asfalto porque no quieren respirar hierba y lavanda.
Los que aman, los amados.
Los que sueñan a diario un mundo mejor y no lo proclaman, como algunos políticos, mitin por mitin.
Los inocentes, ingenuos, sinceros, transparentes, limpios.
Los disciplinados y entregados a un trabajo: porque el tiempo pone a todo el mundo en su lugar.
Los que resisten: porque el maestro Cela decía que al final acaban ganando.
Los que repudian a los sátrapas y intolerantes y sectarios y antidemócratas.
Los que no tienen cartas ocultas debajo de la manga de la camisa.
Los que recitan versos que se puedan entender: porque hubo un tiempo, especialmente en este país, en que la poesía resultaba hermética y ininteligible.
Los que nunca se derrotan y saben quye la felicidad también es eso: ir de derrota en derrota y ser capaz de levantarse: el éxito es perder mil veces y no desesperarse.
Los inmunes a la tristeza y a la desolación.
Los que creen en la amistad más que en el color de las banderas (que no dejan de ser trapos).
 Los que muestran sonrisas, a pesar de que la procesión va por dentro.
Los que no saben odiar y olvidaron la palabra rencor.
los que persiguen un sueño... aunque sepan que nunca podrán encontrarlo.
Los que saben abrazar.
Los que miran a los ojos cuando hablan.
Los que creen que las mejores armas son las palabras.
Los que no se dejan engañar por lo aparente.
los que no contemplan el pasado, ni el futuro, porque saben que lo importante reside en el presente.
Los que leen cada martes esta columna y dejan volar, en cada linea, mariposas.
Los ilusionados y románticos y ingenuos.
Afortunados. Afortunados, Afortunados.




Nota: Este texto es una traducción de Joshua Naraim de su original en gallego, en cuya lengua recomiendo su lectura, si la comprendéis. El gallego una lengua llena de matices y rica en palabras especialmente bellas, por ejemplo: bolboreta (mariposa). El original lo encontraréis en el link  "Afortunados"

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