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miércoles, 1 de junio de 2005

Autoretrato: Desde mis ojos y más allá de lo evidente

Tuareg


A CARZ, para que descubra el mago que lleva dentro,
a UMA para que logre enamorarse de la vida y cicatrice sus heridas
y a Indah para que siga al Tuareg en su camino de belleza;
y para que través de los simbolos:
de la imagen, de los textos y de la música
intuyan al "Mago de la Montaña"


En todos nosotros existe un mago.
Este mago lo ve y lo sabe todo.

El mago está más alla de los antónimos
luz y oscuridad,
bien y mal,
placer y dolor.

Todo lo que el mago ve tiene sus raíces
en el mundo invisible.

La naturaleza refleja los estados anímicos del mago.

Puede que el cuerpo y la mente duerman,
pero el mago siempre está despierto.

El mago posee el secreto de la inmortalidad.


Deepak Chopra. "El camino de la sabiduría"


Enamorarte es una oportunidad maravillosa para ti.
Normalmente vives protegido detrás de los muros de tu propio ego.
Te gusta la invulnerabilidad de que gozas allí.
Enamorarte derriba las murallas.
Quedas expuesto y frágil, pero la emoción arrolladora del amor
convierte tus dudas en un éxtasis en vez del dolor que esperabas sufrir.
Enamorarse significa compartir lo desconocido con otra alma,
estar dispuestos a entrar juntos
en la sabiduría de la incertidumbre.

¡ENAMORAROS DE LA VIDA!




SOY

Soy una lengua dulcemente infame.
Soy un amoroso huracán.
Soy un trueno en una noche de lobos.
Soy un territorio blando, sembrado,
florecido de sentimientos.
Soy un viento tibio que acaricia hablando.
Soy un mago disfrazado de amapola.
Soy un susurro
en la grieta profunda y oscura de la noche.
Soy un embarcadero
repleto de barquitos de sueños.
Soy un ayer añorado
y un futuro incierto.
Soy un delirio sin dueño.
Soy un silencio de maldades
sin fauces, astas y zarpazos.
Soy un soldado contento
en una trinchera de besos.
Soy un arroyo puro
que no quiere bajar al valle.
Soy un saxo arrebatador e intimista.
Soy un dolor disfrazado de carcajada
Soy un poeta de corazón grande
y rima olvidada.
Soy un aliento perseguido y entrecortado.
Soy un tintero seco y olvidado.
Soy un salto mortal
sobre el vacío eternamente aplazado.
Soy una mezcla de acierto y de errores,
de dudas y afirmaciones,
de convencimientos y desconocimientos.
Soy una hoja que, a veces,
se encuentra despajada de la rama,
pero también puedo ser tronco
de raíces profundas.
Soy un vaivén de sentimientos
claros y oscuros,
de aplazamientos íntimos,
y de carreras hacia cualquier parte.
Entono aquí mi declaración expresa
de mis limitaciones,
de mis debilidades,
de mis temores,
de mis delirios.
Puedo ser:
egocéntrico,
pagano,
ridículo,
distante,
insensible,
tornadizo,
distraído,
envanecido,
atormentado
y torpe.
Pero puedo ser:
sensible,
generoso,
amable,
cercano,
amoroso,
intuitivo,
místico,
fuerte,
poeta,
saltimbanqui,
mago,
amigo,
amante.
Entono todas mis contradicciones
Para que puedas sacar
tus conclusiones
desde todos los ángulos físicos
de mi montaña.

Joshua Naraim
"El Mago de la Montaña"


Una puerta a Freelandia:

lunes, 30 de mayo de 2005

Manifiesto

Eugène Delacroix, Liberty Leading the People, 28 July 1830

El poder es una espada de dos filos
El poder del ego intenta controlar y dominar.
El poder del mago es el poder del amor.
Deepak Chopra


En defensa del cardo de la ortiga,
en defensa del burro y el rebuzno
y de su condición intranscendente,

a favor de los bosques y su antiguo
modo de ser, a favor de la piedra
que el invierno cubrió de oscuro musgo,

para que vivan peces en las aguas,
pájaros en el aire, rododendros
en los jardines, luces en la noche,

y los hombres se olviden de la prisa
con que van a la nada y no se enteran,
víctimas de un progreso establecido,

para que todo cobre otro sentido
una vez asumido el sinsentido
que es todo, y concentrados en su paso

veamos sin dolor pasar el tiempo
y vivamos minutos, horas, días,
bocanadas de ser, riqueza única,

para que todo vuelva a ser sí mismo,
lo que pasó, lo que es, lo que perdura,
lo que no deja huella de su paso,

para que no dé miedo tener hijos
ni dejar de tenerlos, y el amor
vuelva a ser verdadero, a ser inmenso,

para poder tomar el sol y el aire
y sentarse en la hierba con la gente
y ponerse a charlar largo y tendido,

a favor del cansancio y del descanso,
a favor de los ciclos naturales
y de la rebeldía ante los ciclos,

por los colores y por los sonidos,
por los gustos, los tactos y los olores,
por el juego y el sueño, y los amigos,

en defensa de lo que se ha perdido,
de la paz verdadera, del sosiego,
de la palabra limpia y del silencio.

(De “Esos tus ojos”, de Jesús Munárriz)


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