sábado, 26 de abril de 2008

VUELO DEL ALMA


He aquí que, tras la noche,
llegas, día.
Golpea hoy con tu gran aldaba de luz mi pecho,
entra con todo tu espacio azul en mi corazón ensombrecido.
Que levanten el vuelo los pájaros dormidos en mi alma,
que llenen con su alegre griterío la mañana del mundo,
de mi mundo cerrado
los domingos y fiestas de guardar
secretos indecibles
Hágase hoy en mí tu transparencia,
sea yo en tu claridad.
Y todo vuelva a ser igual que entonces,
cuando tu llegada
no era el final del sueño,
sino su deslumbrante epifanía.
Ángel Gonzalez

Cuando el camino
se hace cuesta arriba,

¡NO LO DEJES!

Cuando las cosas andan mal
- como a veces sucede -

¡NO ABANDONES!

Cuando no consigas resultados,
y se sumen los problemas,

¡NO TE RINDAS!

Cuando quieras sonreír
y sólo puedas suspirar

¡NO TE CAIGAS!

Cuando la suerte,
te sea adversa,
y no encuentres
fuerzas para seguir

¡NO RENUNCIES!

Cuando no encuentres
compañeros de lucha,

¡NO TE APURES!

¡Hay manos que sostienen las tuyas!

Cree y Siente en cada minuto de tu vida,
deja que tu alma vuele libre
por los jardines hermosos de la confianza
en algo superior que llega donde nuestra
visión no puede alcanzar,
pero sí nuestro corazón puede sentir.

Tu alma desea estar libre
para darte fuerza y estímulo!

¡INTENTA!

Cierra los ojos por algunos minutos
y deja tus pensamientos volar
por sitios de Amor.

No podemos cambiar el mundo,
ni quitar todo el dolor de la tierra,
ni tener ya resueltos todos
nuestros problemas,
pero podemos a cada minuto
mirar con ojos del amor a cada cosa.

Si pensamos que todo es pasajero,
miraremos con cariño lo negativo
que te encamina a la elevación y perfección,
y luego observaremos con felicidad
el cambio del mal en bien ,
de tristezas en alegrías.

Lo que hoy nos hace sonreír
fueron las cosas que nos hicieron
llorar ayer.

Nuestras faltas de hoy también son
las alegrías de mañana.

Las personas se van.
Los amores se pierden en el tiempo.
Los problemas se solucionan.
Hasta el mismo sol se va cada noche
para renacer al día siguiente...

No te quedes en el medio del camino
porque allá, en alguna parte de él...

¡Algo te espera!



Nunca tomes actitudes negativas ante las dificultades
que prohíban que tu Alma vuele libre.

Piensa que todo es pasajero
y nunca te quedes en medio del camino...

Recuerda que en la vida la felicidad no es eterna
pero puede darnos fuerzas para luego enfrentar
los momentos difíciles.

Allá...
en algún lugar de tu camino,
siempre
algo valioso y grato te espera.

Unas horas de felicidad
valen un siglo en tu vida.



sábado, 12 de abril de 2008

Ahí están

Ahí están,
sentados,
dormidos de día, despiertos de noche,
asidos a sus sillas de ruedas,
jugando a las cartas y al dominó ellos
haciendo ganchillo ellas.

Con una marcha que ya quisieran para si
algunos carrozas de veintipocos.

Movilizados de aquí para allá,
de casa en casa,
de ciudad en ciudad,
trastos viejos e inútiles
de una sociedad dominada
por la prisa, el bonoloto, los ejecutivos de alto nivel,
la productividad y el estrés.

Tienen setenta y pico, ochenta y hasta noventa
inviernos a sus espaldas.
¡Qué ya son inviernos!

Necesitan una mano amiga,
necesitan ser protagonistas del presente y de su historia,
necesitan de su comunidad.

Nadie los preparo para esta etapa.

Ellos, ¡qué lo saben casi todo!

lunes, 24 de marzo de 2008

El poder


¿Quién tiene más poder: el que domina los despachos o el que domina su vida?

¿Qué es mejor: tener peso en la sociedad o tenerlo en tu casa?

¿Quién es más listo: el que tiene la nómina y el coche blindados o el que trabaja su horario y disfruta de la caña diaria o del paseo vespertino?

El trabajo sólo es una realización en su justa medida.

Los hombres que tienen una agenda frenética viven lo que les plantean sus secretarias.

Casi no saben qué será de ellos al día siguiente.

Dicen que todo tiene sus plazos, como las malditas hipotecas.

Hay momentos para exprimirte y dar todo de ti y otros para mirar cómo se exprimen los demás.

Lo peor de entregarte en cuerpo y alma es que te olvidas de mirar hacia dentro, casi te olvidas de quién eres y de por qué haces todo lo que haces.

El auténtico poder lo disfruta el que domina sus horas, el que sabe que una sonrisa es una cometa al viento.

Cierto es que nuestra sociedad necesita líderes.

Pero yo me quedo con los trabajadores honrados, con los profesionales que hacen su trabajo como amanuenses, que cumplen a la perfección, sin vanidades, y se marchan a sus casas para disfrutar de su otra vida:

la auténtica.

César Casal



viernes, 21 de marzo de 2008

Yo sé que estás ahí

" El corazón del olvido

está preñado de momentos de chocolate"

Joshua Naraim


Yo sé que estás ahí,
atrapada en el vértigo que desnuda al miedo,
corazón de fuego que no se aviene a vivir sin jaula,
amazona de honduras que no existen.
Estás ahí.
Entre dunas que humean soledad
y recuerdos que congelan las venas,
escuchando trompetas de silencio,
como si el tiempo fuera un reloj parado
y el mundo aún permaneciera quieto
sobre el eje invisible de un andamio.
Estás ahí,
anclada en una taquicardia lenta
de ánfora cineraria,
derrochando féretros de angustia
y sepulcros de tristeza,
viendo discurrir la vida
desde el ojo tuerto
de un ciprés enfermo.

Estás tan dentro del crepúsculo
que todo te parece noche
y las sombras te miran
con la herrumbre ciega
de una vieja calavera.
Es tanta la feria de amargura
que te roe por dentro los huesos
que ya no quedan sótanos vacíos,
en el interior del tuétano,
para esconder las penas
y ahogar la voz de los espectros.

Pero no pienses que siempre será así,
con hielos que atraviesan la tarde
y pájaros sin alas que no cantan.
Algún día saldrá el sol para ti
con su risa bordada de amarillo infinito
y el verso azul de un horizonte nuevo
prendido en el ojal de la solapa.

Fernando Luis Pérez Poza
Pontevedra. España.



domingo, 16 de marzo de 2008

El papel arrugado



Puse mis manos en un rostro
y las retiré heridas por el amor.
Ahora,
el olvido acaricia mis manos.
Antonio Gamoneda


Mi carácter impulsivo, me hacía reventar en cólera a la menor provocación. La mayor parte de las veces, después de uno de estos incidentes, me sentía avergonzado y me esforzaba por consolar a quien había dañado.

Un día, un Psicólogo, quien me vio dando excusas después de una explosión de ira, me entregó un papel liso.

Y entonces me dijo:

¡ESTRÚJALO!

Asombrado, obedecí e hice una bola con el papel.

Luego me dijo:

Ahora déjalo como estaba antes.

Por supuesto que no pude dejarlo como estaba.

Por más que traté, el papel quedó lleno de arrugas.


Entonces el psicólogo dijo:

“El corazón de las personas es como ese papel. La impresión que dejas en ese corazón que lastimaste, será tan difícil de borrar como esas arrugas en el papel.”

Aunque intentemos enmendar el error, ya estará “marcado”.

Por impulso no nos controlamos y sin pensar arrojamos palabras llenas de odio y rencor, y luego, cuando pensamos en ello, nos arrepentimos.

Pero no podemos dar marcha atrás, no podemos borrar lo que quedó grabado. Y lo mas triste es que dejamos “arrugas” en muchos corazones.

Desde hoy, sé más compresivo y más paciente.
Cuando sientas ganas de estallar recuerda “El papel arrugado”.




viernes, 14 de marzo de 2008

Conciencia



" A ti, hija de los dolores,
de lágrimas de perla
y cabellos de oro. "
(Music: Look of love). Diana Krall

Yo también creía que los malvados
sólo formaban parte de los cuentos
o las películas.
Joshua Naraim





Cuando yo era pequeña, tendía a pensar que el mundo estaba poblado por gentes básicamente buenas, quizá porque así eran quienes me rodeaban. Los malvados, me parecía, tan sólo formaban parte de los cuentos o de las películas: el lobo de Caperucita, la madrastra de Blacanieves, la Cruella Deville de 101 dálmatas... Eran personajes irreales, que tomaban forma en el universo fantástico, pero que a mí, creía, nunca iban a afectarme.
Luego, a medida que fui creciendo, la vida me los fue poniendo a menudo delante: gentes con malos sentimientos, retorcidas sus neuronas por una visión negativa de los demás y de sí mismas. Gentes cobardes, que acaban haciendo daño a costa de sus miedos. Gentes mentirosas y manipuladoras. Enamorados del dominio sobre los otros a cualquier precio. Iracundos que pierden los papeles por la razón más nimia. Envidiosos con el corazón carcomido. Alcohólicos y drogodependientes incapaces de controlar sus peores instintos. Amargados que tratan de salpicar su mal rollo al universo entero. Egoístas rodeados por su propio muro de insolidaridad. Acomplejados que sólo se sobreponen a sus problemas pisoteando a quien se les ponga delante. Ambiciosos sin límites. Gentes, en fin, que, por razones diversas, van dejando un rastro de dolor a su paso por la existencia.
A pesar de todo, siempre he creído que casi todo el mundo tiene en algún lugar de su alma eso que llamamos conciencia, ese punto diminuto de empatía, fundamental en la especie humana, que nos hace arrepentirnos del sufrimiento que podemos haber causado. Casi todo el mundo, porque también existen, he pensado siempre, los monstruos, los pinochets y los francos que mueren nonagenarios y tranquilos, sin que el remordimiento por todo el daño que han esparcido a su alrededor les haya hecho pasar ni una noche en vela. Monstruos, seres desalmados que ocupan, creía yo, no ya el espacio de la ficción, como pensaba en mi infancia respecto a los malvados, pero sí el de los libros de historia. Seres que llevan, como una enseña, el estigma del mal sobre la frente.
Pero la vida desmiente una y otra vez mis teorías. Así que me tropiezo en la tele y en los periódicos con un tipoaparentemente anodino y vulgar, no un tirano, no un criminal, ni siquiera un delincuente de poca monta, y que, sin embargo, demuestra carecer del más mínimo rastro de conciencia. Me refiero a ese tal Tomás Delgado que, después de haberse llevado por delante a un pobre chico de tan sólo diecisiete años, se ha atrevido a intentar reclamar a sus padres una indemnización por los daños causados a su coche y a quejarse, en el momento de reitrar su demanda, de que su honor ha sido mancillado. Hubiera jurado que cualquier persona que acabara con la vida de otra en un accidente -incluso aunque su culpabilidad no estuviera clara- arrastraría para siempre un terrible trauma. Me equivocaba. ¿Me equivocaré también al pensar que a Manuel Lamela -ex consejero de Sanidad en la Comunidad de Madrid- y a su jefa y protectora Esperanza Aguirre debe remorderles la conciencia por los miles de personas que han muerto en nuestro país aullando innecesariamente de dolor y de angustia después de la caza de brujas que ellos organizaron en el hospital Severo Ochoa de Leganés?

Ángeles Caso



viernes, 7 de marzo de 2008

Cerrar un ciclo...


“Deshacerse de ciertos recuerdos
significa dejar espacio libre para otros”

Hay que saber cuando una etapa llega a su fin.

Cuando insistimos en alargarla más de lo necesario, perdemos la alegría y el sentido de las otras etapas que tenemos que vivir. Poner fin a un ciclo, cerrar puertas, concluir capítulos... no importa el nombre que le demos lo importante es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya terminaron.

¿Me han despedido del trabajo? ¿ Ha terminado una relación? ¿Me ido de casa de mis padres? ¿Me ido a vivir a otro país? Esa amistad que tanto tiempo cultivé ¿ha desaparecido sin más?

Puedes pasar mucho tiempo preguntándote por qué ha sucedido algo así. Puedes decirte a ti mismo que no darás un paso más hasta entender por qué motivo esas cosas que eran tan importantes en tu vida se convirtieron de repente en polvo.

Pero una actitud así supondrá un desgaste inmenso para todos: tu país, tu pareja, tus amigos, tus hijos, tu hermano; todos ellos estarán cerrando ciclos, pasando páginas, mirando hacia adelante, y todos sufrirán al verte paralizado.

Nadie puede estar al mismo tiempo en el presente y en el pasado, ni siquiera al intentar entender lo sucedido. El pasado no volverá; no podemos ser eternamente niños , adolescentes tardíos, hijos con sentimientos de culpa o rencor hacia sus padres, amantes que reviven día y noche su relación con una persona que se fue para no volver.

Todo pasa y lo mejor que podemos hacer es no volver a ello.

Por eso es importante (POR MUY DOLOROSO QUE SEA) destruir recuerdos, cambiar de casa, donar cosas a los orfanatos, vender o dar nuestros libros. Todo en este mundo visible, es una manifestación del mundo invisible, de lo que sucede en nuestro corazón. Deshacerse de ciertos recuerdos significa también dejar libre espacio para que otras cosas ocupen su lugar.

Dejar para siempre. Soltar. Desprenderse. Nadie en esta vida juega con cartas marcadas. Por ello una veces ganamos y otras, perdemos. No esperes que te devuelvan lo que has dado, no esperes que reconozcan tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor. Deja de encender tu televisión emocional y ver siempre el mismo programa, en el que se muestra cómo has sufrido con determinada pérdida: eso no hace sino envenenarte.

Nada hay más peligroso que las rupturas amorosas que no aceptamos, las promesas de empleo que no tiene fecha de inicio, las decisiones siempre pospuestas en espera del "momento ideal". Antes de comenzar un nuevo capítulo hay que terminar el anterior; repítete a ti mismo que lo pasado no volverá jamás. Recuerda que hubo una época en que podías vivir sin aquello, sin aquella persona, que no hay nada insustituible, que un hábito no es una necesidad. Puede parecer obvio, puede que sea difícil, pero es muy importante.

Cerrar ciclos. No por orgullo, ni por incapacidad, ni por soberbia, sino porque, sencillamente , aquello ya no encaja en tu vida. Cierra la puerta, cambia el disco, limpia la casa, sacude el polvo.

Deja de ser quien eras y transfórmate en el que eres...

lunes, 11 de febrero de 2008

Tratado de armonía


A medida que profundizamos en nuestras vidas y maduramos, nos va rodeando un nuevo silencio: el de las personas que crecieron y progresaron con nosotros. Por el contrario, un nuevo fervor nos rodea: el de aquellos que sin suponer nada en nuestras vidas, sin tener intereses, nos muestran su atención y afecto. Esta es la prueba objetiva de que estamos en otro , plano de la existencia, de que no somos lo que fuimos, rotas ya tantas amarras.


Entre el ansiar el más allá -abrazar la vía mística- y la vida puramente vegetativa, animal, existe una tercera senda: la del ignorante-ebrio que, al ignorarlo todo conscientemente, lo sabe todo. El ignorante-ebrio ignora los extremos, la dualidad, no persigue el cielo ni teme el infierno. El ignorante-ebrio no tiene más afán que el respirar y gozar la luz.


Cuanto más arriba se asciende en la montaña de la vida (o del reconocimiento) más huracanados son los vientos que azotan. Esta es una verdad incuestionable. Pienso, sin embargo, que lo más difícil no es aguantar, impertérrito, los fuertes vientos de la cima. Lo más difícil es saber descender de la montaña a tiempo.


Textos de Antonio Colinas de "Tratado de armonía".

lunes, 4 de febrero de 2008

Fe de Vida

fe de vida
A Cris.
La prisa es una carrera hacia la muerte.
La lentitud detiene el tiempo,
ensancha el instante,
propaga la vida en armonía.


Esperar junto a este mar (en el que nacieron las ideas)
sin ninguna idea. (Y así tenerlas todas).
Ser sólo la brisa en la copa del pino grande,
el aroma del azahar, la noche de orquídeas
en las calas olvidadas.

Sólo permanecer viendo el ave que pasa
y no regresa; quedar
esperando a que el cielo amarillo
arda y se limpie de relámpagos
que llegarán saltando de una isla a otra isla.
O contemplar la nube blanca
que, no siendo nada, parece ser feliz.
Quedar flotando y transcurriendo de aquí para allá,
sobre las olas que pasan,
como un remo perdido.
O seguir, como los delfines,
la dirección de un tiempo sentenciado.

Ser como la hora de las barcas en las noches de enero,
que se adormecen entre narcisos y faros.
Dejadme, no con la luz del conocimiento
(que nació y se alzó de este mar),
sino simplemente con la luz de este mar.
O con sus muchas luces:
las de oro encendido y las de frío verdor.
o con la luz de todos los azules.

Pero, sobre todo, dejadme con la luz blanca,
que es la que abrasa y derrota a los hombres heridos,
a los días tensos, a las ideas como cuchillos.
Ser como olivo o estanque.
Que alguien me tenga en su mano como a un puñado de sal.
O de luz.

Cerrar los ojos en el silencio del aroma
para que el corazón —al fin— pueda ver.
Cerrar los ojos para que el amor crezca en mí.
Dejadme compartiendo el silencio
y la soledad de los porches,
la hospitalidad de las puertas abiertas; dejadme
con el plenilunio de los ruiseñores de junio,
que guardan el temblor del agua en las últimas fuentes.
Dejadme con la libertad que se pierde
en los labios de una mujer.

Antonio Colinas

sábado, 19 de enero de 2008

Gajes del oficio


Era un hombre que, por su profesión,
cuando cometia errores eran siempre de bulto.
Me estoy refiriendo a un maletero
o porteur, eso depende
de la situación del sujeto respecto
a la cordillera pirenaica
quien, atendiendo por uno u otro nombre,
acababa deslomado cada día
de tanto descargar y cargar trenes.

Yo también cometo errores de bulto:
voy a abrazar tu cuerpo y me abraso en el aire,
voy apedir tequila y pronuncio te quiero,
voy a aspirar la brisa y estás en mi garganta.

Así acabo descorazonado cada noche
de tanto acarrear mi amor por todas partes:
un amor que no sé dónde dejar
cuando llega la tarde y tú no estás conmigo.

Ángel González




miércoles, 16 de enero de 2008

Para tener...



Para tener unos labios atractivos,
di siempre palabras amables.

Para tener ojos adorables,
mira siempre las cosas buenas de la gente.

Para una figura esbelta,
comparte tu comida con los que padecen de hambre.

Para mantener la elegancia,
camina con la certeza de que nunca estás sola.

Recuerda, si necesitas una mano amiga,
la encontrarás en el extremo de cada uno de tus brazos.

Con el tiempo y la madurez,
descubrirás que tienes dos manos:
una para ayudarte a tí misma
y la otra para ayudarle a los demás.

La belleza de una mujer no está en su figura
en la ropa que viste
o en la forma como se peina.

La belleza de una mujer tiene que ser vista en sus ojos,
por que son la puerta de su alma,
el lugar donde habita el amor.

La verdadera belleza de una mujer se refleja en su alma.
En la bondad con la que dá amor
y en la pasión que demuestra.

La belleza de una mujer crece con el pasar de los años.

Audrey Hepburn.




domingo, 13 de enero de 2008

Y lo perdimos para siempre...

Del fragmento deduzco la grandeza.
De la totalidad, la pequeñez...

El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.
Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.
Y lo perdimos para siempre

Ángel Gónzalez




miércoles, 2 de enero de 2008

Uno aprende...






Muchas personas nos acompañan en nuestro primer viaje de crecimiento. Pero pasa el tiempo y en otras etapas en que también debemos crecer...estamos solos.
A quienes nos ayudan a desprendernos del viejo plumaje y con paciencia están junto a nosotros esperando que culmine ese proceso, confiando en que podremos hacerlo, debe ir nuestro mayor agradecimiento, ya que no quedan muchas posibilidades:
Sólo se puede luchar o morir.
¡Tengamos en cuenta la actitud de los grandes y como ellos emprendamos el Vuelo!

*** *** *** ***
Y uno aprende después de un tiempo
uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma.

Y uno aprende que el amor no significa recostarse y una compañía no significa seguridad y uno
empieza a aprender...

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas
y que uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad y después de un tiempo
uno aprende que es demasiado hasta el calorcito del sol quema.

Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma
en lugar de esperar que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar
que uno realmente es fuerte
que unor realmente vale
y uno aprende y aprende.

Y con cada adiós uno aprende.

José Luis Borges

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domingo, 30 de diciembre de 2007

Desde la distancia con afecto: El eco del alma

A ti,
agradeciendo tus visitas
y deseándote un feliz 2008.


El saludo como manifestación profundamente humana, hunde sus raíces en el tiempo. Acompañado de la caricia de una sonrisa, abre la compuerta del caudal expresivo, dando paso a la cordialidad, la complicidad, y la amistad.
Por eso hoy quiero enviarte una reverencia de palabras. Un apretón de pensamientos, una palmadita de ánimos que te hagan sentir afecto y atención.


¡Gracias por todo lo que me entregas con tu amistad!


Veo algunas aves volando en grupo. Pareciera que experimentan un cierto grado de atracción mutua, que deseasen, durante el vuelo, hallarse relativamente cerca de las demás, a la vez que guardar suficiente distancia para evitar los choques.
Hoy te llego como un aire furtivo, sentimientos que aletean enredados en el paisaje, el corazón y la memoria.

Cuando conozco a una persona no es el brillo social, la rúbrica de un apellido ilustre, ni el contorno de un exquisito diseño lo que determina que surja la empatía, sino más bien esa armonía que me envuelve cuando me acerco y le toco con las palabras y la cordialidad, cuando percibo su resonancia interior.


¡El eco del alma enlaza corazones!



Joshua Naraim Piñeiro

***

LA SOCIEDAD DE LOS POETAS MUERTOS

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras
y las poesías sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores: el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes. Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo", dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "POETAS MUERTOS"
te ayudan a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros
Los "POETAS VIVOS"
No permitas que la vida te pase a ti
sin que la vivas....

Walt Whitman


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sábado, 15 de diciembre de 2007

El árbol de navidad

Coloca tus ojos en un cielo inmóvil
y escucha en el iris el corazón de una imagen que abre su luz...

Abandónate y cuelga tu nombre
en este árbol cargado de ternura, de paz y de sosiego.
¡Que la armonía baile en vuestros corazónes!
Joshua Naraim
*
**
*****
Quisiera
armar en estos
días
un hermoso árbol de
Navidad.
Y colgar, en lugar de regalos,
los nombres
de todos mis amigos. Los de cerca
y los de lejos. Los de siempre y los de
ahora.
Los que veo cada día, y los que raramente
encuentro,
Los siempre recordados, y los que a veces se me
olvidan.
Los constantes y los inconstantes. Los de las horas
difíciles, y los de las horas alegres. A los que sin querer
herí, sin querer me hirieron. Aquéllos a quienes conozco
profundamente, y aquéllos a quienes apenas conozco por sus
apariencias.
Los que me deben, y a quienes debo mucho. Mis amigos humildes
y mis amigos importantes. Por eso os nombro a todos, a todos los amigos
que pasaron por mi vida.Los que recibís este mensaje y los que no lo recibirán.
Un árbol de raíces profundas para que vuestros nombres nunca sean arrancados.
Un árbol que al florecer el año próximo nos traiga ilusión, salud, amor y paz.
Ojalá que en Navidad, nos podamos encontrar para compartir los mejores deseos de
esperanza
poniendo un poco
de felicidad en aquellos
que todo lo han perdido.

¡FELIZ NAVIDAD!




las 4 velas

Cuatro velas se estaban consumiendo lentamente

El ambiente estaba tan silencioso que se podía oír el diálogo entre ellas.

La primera dijo:

-¡Yo Soy la Paz! A pesar de mi Luz, las personas no consiguen mantenerme encendida.
Y disminuyendo su llama, se apagó totalmente.

La segunda dijo:

-¡Yo me llamo Fe! Infelizmente soy superflua para las personas, porque ellas no quieren saber de Dios, por eso no tiene sentido continuar quemándome.
Al terminar sus palabras, un viento se abatió sobre ella, y esta se apagó.

En voz baja y triste la tercera vela se manifestó:

¡Yo Soy el Amor! No tengo mas fuerzas que quemar. Las personas me dejan de lado porque solo consiguen manifestarme para ellas mismas; se olvidan hasta de aquéllos que están a su alrededor.
Y también se apagó.

De repente entró una niña y vio las tres velas apagadas.
-¿Qué es esto? Ustedes deben estar encendidas y consumirse hasta el final.

Entonces la cuarta vela, habló:
-No tengas miedo, niña, en cuanto yo esté encendida, podemos encender las otras velas.

Entonces la niña tomó la vela de la Esperanza y encendió nuevamente las que estaban apagadas.

¡Que la vela de la Esperanza nunca se apague dentro de nosotros!




lunes, 10 de diciembre de 2007

Todos necesitamos a alguien

Cuando el pensamiento es claustro intímo del alma
habitado por dos, nace la oración.
Habla uno en silencio, lleno de voz...

***************

Todos necesitamos a alguien. Desde que nacemos somos la herida abierta de un nombre, príncipes voluntariamente destronados por la sombra de un ser. En nuestros primeros balbuceos destella la corola de unos labios que nos pronuncian. Y si abrimos los ojos alguien nos cruza a su ladera. Todos necesitamos a alguien parta tener historia, para entrar en la aurora con las alas de un secreto, para atardecer en el horizonte cansado de otro corazón. Todos necesitamos a alguien para que nuestras palabras se escuchen como señas de lo que en silencio constantemente arriba. Y así quien responda sepa que la voz que oye está pulsada por la translúcida campana de lo ausente. Todos necesitamos ser sueño de alguien para que se abra en nuestra soledad el cuerpo de lo invisible y abracemos su fantasma de luz hasta confundir el tiempo. Todos necesitamos deshabitarnos en la memoria de alguien cuando la sangre desborda sus estrellas. Nuestra imagen, clara se refleja en la distancia hacia otro ser. Nunca triunfamos solos, sino que siempre en corazón planta su rosa en el centro de nuestra gloria. Y su aroma nos devuelve a la pureza del principio. Nunca fracasamos solos, pues la fidelidad de una voz en su tiempo nos resucita. Detrás de cada movimiento nuestro otros pasos nos dibujan en su paisaje. Y no hay silencio sin dos. Somos el flujo de la mirada que nos sostiene, el ala rota del pájaro de otro pecho. Y si lloramos nuestras lágrimas resbalan por el espacio vacío que dejó otro ser. Somos el infinito de un momento de amor, el rostro de quién un día nos besó. Y se hizo carne. Somos el día siguiente de un cuerpo que una noche nos navegó. Somos lo que no somos cuando alguien dentro de nosotros ardió. Vivimos como una cometa prendida al seno del aire de otro ser. Su pulso es nuestro rumbo. Y cuando ya no estemos alguien todavía respirará el mundo desde nosotros.

Javier Lostalé










viernes, 7 de diciembre de 2007

Las lágrimas



...Porque el destino del hombre es el amor

y cada uno tiene su propia lucha y su propio camino.

Francisco Brines


Las lágrimas, como el desnudo, nos dejan un momento indefensos, sin que nos atrevamos a entrar en su territorio. Entre las lágrimas y nosotros existe la distancia insalvable de lo que, de pronto, se nos revela tan sin más cara que el espacio arde en la tensión del instante. Y sentimos el vértigo de encontrarnos a solas con la pulpa de un ser que, sin pudor, pues verdadero, se nos muestra. Las lágrimas son el cuerpo visible de lo insondable, por eso su aparición nos enmudece y nos convierte en pequeños y titubeantes servidores de lo que, tomándonos, se nos escapa. Nunca sabremos el momento exacto en que unos ojos tiemblan transparentes antes de que el rostro se nuble con una dignidad que suspende el aire. Nunca hallaremos el modo de pasar al otro lado de las lágrimas, pues nuestros pasos se adelgazarían hasta tocar el silencio azul del alma. Las lágrimas reinan siempre en un regazo, por eso se derrumban, por eso se derrumban en los brazos invisibles que detienen el tiempo, allí donde la vida cabe en la arritmia de un sofoco. Las lágrimas son turbión que deriva en una calma de infancia. El sonido de la lágrimas es el de un beso sin labios, el de un pulso de imágenes tan próximas que se quemadura las oscurece. Si una mano resbala por unas lágrimas, la caricia se vuelve firmamento. Si unos ojos miran unas lágrimas, ven cómo tiembla en el fondo un ser desligado. Las lágrimas de una madre respiran iluminadas en toda la casa. Juntas todas las lágrimas, en su rosa de niebla gira puro el corazón del mundo.

Javier Lostalé





jueves, 6 de diciembre de 2007

Llénalo de amor

A Olimpia,
...sale tan cara la ternura

Una pasión fría endurece mis lágrimas.
Pesan las piedras en mis ojos: alguien
me destruye o me ama.

Antonio Gamoneda
*********

Siempre que haya un hueco en tu vida,
llénalo de amor.
Adolescente, joven, viejo:
siempre que haya un hueco en tu vida,
llénalo de amor.
En cuanto sepas que tienes delante de ti un tiempo baldío,
ve a buscar amor.
No pienses: Sufriré.
No pienses: Me engañarán.
No pienses: Dudaré.
Ve, simplemente, diáfanamente, regocijadamente,
en busca del amor.
Qué índole de amor?
No importa.
Todo amor está lleno de excelencia y de nobleza.
Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas...
pero ama siempre.
No te preocupes de la finalidad del amor.
Él lleva en sí mismo su finalidad.
No te juzgues incompleto porque no responden a tus ternuras;
el amor lleva en sí su propia plenitud.

Siempre que haya un hueco en tu vida,
llénalo de amor!

Amado Nervo




miércoles, 5 de diciembre de 2007

Convención de los heridos de amor

Como si te posases en mi corazón y hubiese luz dentro de mis venas
y yo enloqueciese; todo es cierto en tu claridad:

te has posado en mi corazón,

hay luz dentro de mis venas,

he enloquecido dulcemente.

Antonio Gamoneda
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Disposiciones generales:

A – Considerando que el dicho de que “en el amor y en la guerra todo vale” es completamente verdadero;

B – Considerando que en lo relativo a la guerra contamos con la Convención de Ginebra, adoptada el 22 de agosto de 1864, que determina cómo debe tratarse a los heridos en el campo de batalla, mientras que hasta hoy no se ha promulgado ningún documento que regule la situación de los heridos de amor, muy superiores en número;

Se decreta que:

Art. 1 – todos los amantes, independientemente de cuál sea su sexo, quedan advertidos de que el amor, además de ser una bendición, también es algo extremadamente peligroso, imprevisible, que puede acarrear serios daños. Por lo tanto, quien tenga la intención de amar, debe ser consciente de que está exponiendo su cuerpo y su alma a heridas de muy diferentes tipos, sin poder culpar por ello a su pareja en ningún momento, puesto que ambos corren el mismo riesgo.

Art. 2 – Una vez alcanzado por una flecha del arco ciego de Cupido, debe solicitarse inmediatamente al arquero que dispare la misma flecha en la dirección opuesta, con el objeto de no sufrir la herida conocida como “amor no correspondido”. En el caso de que Cupido se niegue a hacerlo, la Convención que en estos momentos se promulga exige del herido que de manera inmediata se arranque la flecha del corazón y la tire a la basura. Para llevar esto a buen puerto, debe evitar llamadas telefónicas, mensajes de correo electrónico, envíos de flores (siempre rechazadas), o cualquier otra forma de seducción, pues semejantes medios, si bien pueden dar algún resultado positivo a corto plazo, no resisten el paso del tiempo. La Convención decreta asimismo que el herido debe buscar sin falta la compañía de otras personas, así como debe imponerse al pens! amiento obsesivo que le dice “vale la pena luchar por esta persona”.

Art. 3 – En el caso de que la herida provenga de un tercero, es decir, que el ser amado se sienta atraído por alguien que no estaba a priori en el guión, queda expresamente prohibida la venganza. En este caso, se permite el uso de lágrimas hasta que los ojos se sequen, así como algunos puñetazos en la pared o en la almohada, o reuniones con amigos donde poder insultar a gusto al antiguo(a) compañero(a), incidiendo en su perfecta falta de gusto, pero sin llegar a difamar su honra. La Convención determina que también se aplique en este caso la regla del Art. 2 que mueve a buscar la compañía de otras amistades, sólo que evitando en la medida de lo posible los lugares que la otra persona frecuenta.

Art. 4 – En lesiones leves, clasificadas aquí como pequeñas traiciones, pasiones fulminantes que no duran mucho, o desinterés sexual pasajero, debe aplicarse con generosidad y rapidez el medicamento llamado Perdón. Una vez aplicada tal medicina, no se debe volver atrás bajo ninguna circunstancia, y el asunto debe ser definitivamente olvidado, no utilizándolo jamás como argumento en una discusión o en momento de odio.

Art. 5 – En todas las heridas definitivas, también conocidas como “rupturas”, el único medicamento que tiene algún efecto se llama Tiempo. De nada sirve buscar consuelo en cartomantes (que siempre prometen el regreso del amor perdido), leer libros románticos (que siempre acaban bien), engancharse a una telenovela o cosas por el estilo. Se debe sufrir con intensidad, evitando radicalmente las drogas, los calmantes o las oraciones a los santos. En cuanto al alcohol, sólo serán permitidos dos vasos de vino diarios.

Consideraciones finales: los heridos por el amor, al contrario de los heridos en conflictos armados, no son víctimas ni verdugos. Optaron por algo que forma parte de la vida, y deben asumir, por consiguiente, la agonía y el éxtasis de su elección.

Y los que jamás fueron heridos por el amor, nunca podrán decir: “he vivido”. Porque no vivieron.

Paulo Coelho




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