domingo, 26 de marzo de 2006

Reflexiones

Hoy he oído cantar a los pájaros, he respirado el aroma de las flores, he paseado a mi antojo por las calles y por los parques, he sonreído y me han sonreído, he estrechado amistosas manos y me han besado. Hoy he recibido mi ración de amistad, de amor, de libertad, de poesía y de belleza. Si no soy feliz es porque pienso es porque pienso que tal vez tú no has tenido la misma suerte en el reparto. Para que no te acuestes en ayunas, me gustaría que me dejaras compartir contigo mi parte. Hoy soy rico.

He venido para sembrar contigo la noche de sensaciones y de sueños.
He venido para compartir soledades y deseos.
He venido para hablar y para escuchar.
He venido para dar y para recibir.
He venido para amar y para ser amado.
He venido para ayudar y para pedir ayuda.
He venido para acompañar y para buscar compañía.
He venido para que me conozcas y para conocerte.
He venido para esperar contigo que las cosas mejoren y que el mundo cambie.
He venido dispuesto a casi todo.
He venido.

EL LOCO DE LA COLINA
http://www.jesusquintero.com/






sábado, 25 de febrero de 2006

¿De qué color son tus ojos?


La mitad de la belleza depende del paisaje;
y la otra mitad de la persona que la mira...

Los más brillantes amaneceres; los más románticos atardeceres;
los paraísos más increíbles;
se pueden encontrar siempre en el rostro de las personas queridas.

Cuando no hay lagos más claros y profundos que sus ojos;
cuando no hay grutas de las maravillas comparables con su boca;
cuando no hay lluvia que supere a su llanto;
ni sol que brille más que su sonrisa......

La belleza no hace feliz al que la posee;
sino a quien puede amarla y adorarla.

Por eso es tan lindo mirarse cuando esos rostros
se convierten en nuestros paisajes favoritos....
La Belleza (Herman Hesse)

¿De qué color son tus ojos?


Mis ojos son del color de mis sueños.



Mis ojos contienen todos los colores

todas las luces

todas las sombras

toda la oscuridad…



Mis ojos miopes y pequeños

cuando los abro

son precisos y grandes

cuando los cierro…



Mis ojos son del color de la vida

y la vida...

del color de mis ojos.

Joshua Naraim





sábado, 18 de febrero de 2006

Disyuntiva

El Intento - Gabriela Lazcano & Ajejandro Venezianni


"...He aguardado tantos días desnuda,
con tu nombre grabado entre las cejas,
que olvidé los inviernos, el azul y las rosas..."

DISYUNTIVA

La tentación se llama amor
o chocolate.
Es mala la adicción.
Sin paliativos.
Si algún médico, demonio o alquimista
supiera de mi mal
cosa sería
de andar toda la vida por curarme.
Pues tan sólo una droga,
con su cárcel
del olvido me salva de la otra.
Y así, una vez más, es el conflicto:
O me come el amor,
o me muero esta noche de bombones.



PROFECÍA

Algún día vendrás, sabes que miento,
que no puedo ya más tender la seda
lunar de la esperanza. Algún día
vendrás como una horca, el fiero
corazón guardando la armadura
y los labios en flor como limones
sangrados para el beso.
Peregrino lo sé, sé que algún día
recabarás aquí tu singladura
y yo te aguardaré, aguardaré
tu oído del vacío, sé que miento,
que no oiré nunca más
tu caracola niña. Puede ser
que vengas algún día
de otoño o una noche
de fuego en las ventanas, algún día
puede ser, pero sabes
que miento, yo no sé
si algún día.

Juana Castro

lunes, 6 de febrero de 2006

Soñando en la niebla


Ayer tuve un sueño.
Era un día de niebla espesa,
niebla que atravesaba el alma,
que lo invadía todo.

La niebla se fue desdibujando,
sus formas se tornaron caprichosas,
salió el sol y apareciste tú:
mujer singular donde las haya:
tallada en dolor y vida,
en vida y dolor tallada.

El mar contempló la escena,
y sonreía cómplice de tanto encanto,
sus dientes de espuma enseño al viento,
el murmurar de olas elevo su canto.

Y entonces,
mujer de hierro y seda,
de risa y llanto,
me contaste un cuento,
el cuento de un mago,
de un mago bonachón y despistado,
que en ocas trasformaba a las princesas,
que en sus despistes creaba
un bosque encantado.

Y también me hablaste de una poeta
de nombre difícil, de nombre cerrado,
con versos heridos,
de esos que hieren
sin hacerte daño.

Y de un amor uruguayo,
de pluma bella y de ojos claros,
de cuento corto y de alma larga,
un amigo que te habla callado.

El mar y el viento escuchaban,
entre envidias y celos,
el cuento que me contabas
tu voz suave, cálida, entonada,
acariciaba mis oídos,
también acariciaba mi alma.

De cuando en cuando,
tímida, para no acostumbrarse a nada,
una caricia suave
se te escapaba,
y una risa, que enamoraba al viento
en el viento viajaba
para que el mar la escuchara
y sus olas se callarán.

Y el tiempo ya no fue tiempo,
fue eternidad concentrada,
un día fue sólo un momento,
un momento preñado de magia,
tus ojos buscaban mis ojos,
mis ojos los esquivaban,
que no quería perderme,
en el pozo de tu mirada.

Y desperté del sueño en un beso
esculpido por tus labios.
Abrí los ojos y estabas tú:
Mujer singular donde las haya:
tallada en dolor y vida,
en vida y dolor tallada.

Y te fuiste,
también el sol
y volvió la niebla.

Era una noche de niebla espesa,
niebla que atravesaba el alma,
que lo invadía todo.

... para seguir soñando.

lunes, 23 de enero de 2006

Tiempo


Vivo siempre en el presente. El futuro, no lo conozco. El pasado, ya no lo tengo. Me pesa el uno como la posibilidad de todo, el otro coma la realidad de nada. No tengo esperanzas ni nostalgias. Conociendo lo que ha sido mi vida hasta hoy –tantas veces y en tantas cosas lo contrario de lo que yo deseaba-, ¿qué puedo presumir de mi vida de mañana, sino que será lo que no presumo, lo que no quiero, lo que me sucede desde fuera, hasta a través de mi voluntad? No tengo nada en mi pasado que recuerde con el deseo inútil de repetirlo. Nunca he sido sino un vestigio y un simulacro de mí. Mi pasado es todo cuanto no he conseguido ser. Ni las sensaciones de los momentos pasados me resultan nostálgicas: lo que se siente exige el momento; pasado éste, hay que volver página y la historia continúa…

Fernando Pessoa

viernes, 20 de enero de 2006

Soberbia




Dice Kary B. Mullis -premio nobel de química en 1993-:

"En el ser humano existe una incorregible arrogancia que favorece una autofascinación por su propia sabiduría; sin embargo, no somos ni medianamente tan inteligentes como soberbiamente nos creemos.

A mi no me disgusta el mundo actual pero debemos reconocer que somos bastante irreflexivos: nos regodeamos en lo listos que somos por haber descubierto el ADN, pero luego no somos capaces de prever lo mejor para nuestra supervivencia como especie, algo que los animales si conocen muy bien."

Quizá seamos inteligentes pero actuamos como estúpidos.
Los hombres somos el cáncer de un planeta llamado Tierra
que esta condenado a morir o matar.
En nuestra soberbia nos creemos libres
y somos esclavos de nuestras propias cadenas,
nos encerramos en jaulas de oro
y gritamos a los cuatro vientos la palabra ¡Libertad!
Los que gozamos de derechos humanos
cerramos los ojos para no ver que nuestros "derechos"
son una falacia que crece y se alimenta
en la desigualdad y en la pobreza de los "sin nada",
que son muchos.
Nos rasgamos las vestiduras por las guerras y los conflitos
consecuencia de nuestros intereses,
de nuestro "status quo"
y, por otro lado,
practicamos a diario la violencia con nuestros seres más cercanos,
de palabra y de obra,
a golpe de blasfemia,
quitándole, en algunos casos la vida,
a esa persona que tanto amabamos o decíamos amar:
¡O mía o de nadie!
A mis años ya no entiendo el significado
de la palabra libertad.
En fin,
nuestra verdad es la mentira que nos creemos
o nos queremos creer,
pero no miramos nuestra sombra porque nos da miedo
e incluso en esos momentos si nos viésemos en un espejo
veríamos reflejado en nuestro rostro
el culo del diablo.
Joshua Naraim

domingo, 25 de diciembre de 2005

Feliz Navidad

*
**
*****
Quisiera
Armar en estos
días
Un hermoso árbol de
Navidad.
Y colgar, en lugar de regalos,
Los nombres
De todos mis amigos. Los de cerca
Y los de lejos. Los de siempre y los de
Ahora.
Los que veo cada día, y los que raramente
Encuentro,
Los siempre recordados, y los que a veces se me
Olvidan
Los constantes y los inconstantes. Los de las horas
Difíciles, y los de las horas alegres. A los que sin querer
Herí, sin querer me hirieron. Aquéllos a quienes conozco
Profundamente, y aquéllos a quienes apenas conozco por sus
Apariencias.
Los que me deben, y a quienes debo mucho. Mis amigos humildes
Y mis amigos importantes. Por eso os nombro a todos, a todos los amigos
que pasaron por mi vida. Los que recibís este mensaje y los que no lo recibirán.
Un árbol de raíces profundas para que vuestros nombres nunca sean arrancados
Un árbol que al florecer el año próximo nos traiga ilusión, salud, amor y paz.
Ojalá que en Navidad, nos podamos encontrar para compartir los mejores deseos de
Esperanza
Poniendo un poco
De felicidad en aquellos
Que todo lo han perdido.
¡FELIZ NAVIDAD!



Estoy de acuerdo con Agnes M. Pharo para quien la Navidad es la ternura del pasado, el valor del presente y la esperanza del futuro, es el deseo más sincero de que cada taza rebose bendiciones ricas y eternas, y de que cada camino nos lleve a la paz.

Me uno a las palabras de Hamilton Wright Mabi: “ Bendita sea la fecha que une a todo el mundo en una conspiración de amor”, pero a la vez creo, como Mary Ellen Chase, que la Navidad no es una fecha… Es un estado de la mente.

En estas fechas y en estos “estados alterados de conciencia” nos volcamos en adornos, felicitaciones y regalos. Tal vez el mejor adorno de Navidad sea una gran sonrisa y el mejor regalo que podemos hacerles a nuestros seres más queridos: nuestro amor


¡Bo Nadal e Feliz AniNovo!
¡Felices navidaes y prosperu añu nuevu!
¡Felices Navidad y prospero año nuevo!
¡Wesolych Swiat Bozego Narodzenia i Szczęśliwego Nowego Roku!
¡Zorionak eta Urte Berri On!
¡Bon Nadal i Feliç Any Nou!

Joshua Naraim Piñeiro






domingo, 18 de diciembre de 2005

La lucidez (2)


"Los coherentes son lúcidos y fuertes,
responsables e íntegros,
indomables y serios.
Fascinan y arrastran."

El Lúcido necesita descansar, detener por unos momentos el funcionamiento de su lucidez. El refugio suele ser el arte.

El arte, como el deporte, tiene su propia lógica, una convención inventada y aceptada como natural. Sigue reglas claras y precisas que son entendibles y que se pueden abarcar, comprender, modificar. Hay límites para romper o respetar. Hay una dimensión humana, acotada, imaginable.

Cuándo el Lúcido consigue meterse en esto, consigue descansar. Está metido en lo opuesto a la vida. Disfruta de una certidumbre momentánea que sabe inventada, pero puede olvidar que lo sabe. Las artes y los juegos tienen la lógica que le falta a la vida: todo está ligado, relacionado, sigue un proceso ordenado y perfecto. La causa A tiene un efecto B, se puede prever o entender.

Con un grado de conciencia infinitamente menor que el del Lúcido, el hombre común, inteligente o mediocre, siente también la atracción de estas disciplinas.

Todo es coherente; las imágenes, las sensaciones, el pensamiento. Cuando se juega o cuando se cuentan historias, todo tiene un origen, un motivo, un desarrollo lógico y una conclusión perfecta y aceptable. Desaparece la angustia que prohíbe preguntarse “¿Por qué?”. Las preguntas tienen respuesta, hay buenos y malos, hay premios y castigos, hay principio y fin, hay metas, hay resultados, hay tiempo, medidas, reglas, distancia.

Hay emoción sin riesgo, violencia permitida, muertes siempre ajenas. El hombre común siente que sabe, que es dueño de las respuestas, y aunque sea sólo por un rato y en un ámbito exclusivo, es un momento y un lugar al que se puede volver. El Lúcido sabe que es un juego que se ha permitido jugar.

Todo Lúcido disfruta observando la Naturaleza. Es otro refugio eficaz. Es lo único que lo sorprende, que lo maravilla. Percibe la lógica de causa y efecto, pero eso es todo lo que puede llegar a entender. Le alegra profundamente no saber el motivo. Porque no hay motivo. Siente al placer de no saber, de contemplar fenómenos de gran belleza, pero sin premisa, sin motivo. El inmenso placer de contemplar el absurdo en acción sin tener que hacer el esfuerzo para explicarlo, porque no existe explicación.

El Lúcido vive acosado por el riesgo de saber demasiado y por la soledad resultante de sus cualidades.

(…continuará)









sábado, 10 de diciembre de 2005

La lucidez



"Bienaventurados los que se alegran de las victorias de los demás,
porque hasta sus derrotas sabrán a triunfo."
Joshua Naraim

La libertad no es una fruta al alcance de todas las manos"
Francisco Ayala

El despertar de la lucidez puede no suceder nunca, pero si llega, no hay modo de evitarlo. La conciencia alerta lleva al conocimiento profundo del absurdo, del sinsentido de la vida, de la inutilidad de la lucha. Todo esto vive aletargado por las rutinas cotidianas hasta que algo golpea, sacude y provoca la reflexión en voz alta y la amargura o la angustia aparecen, se manifiestan. Pero para que esto sirva hay que estar ahí en el momento justo para verla y tener además el coraje de aceptarla y romper conductas, de lo contrario, todo parecerá seguir igual que ayer y que siempre: otra vez a vivir, aunque cueste, y a tratar de que no se note. Guardar la lucidez en un cajón de la mesa de luz para que no joda.

El Lúcido tiene una percepción de los hechos y un razonamiento veloz que hacen que se le revelen simultáneamente los motivos o las causas que han generado los hechos. Tiene conciencia clara e inmediata de los motores de la gente, de la mentira, de la hipocresía, de la verdad. Su visión es total: es global y detallista al mismo tiempo. No conoce la sorpresa. Como todo lo ve, puede percibir los mecanismos ocultos, desnudar los disfraces y ver detrás de las máscaras que usa casi toda la gente. No conoce el deslumbramiento que causa lo inesperado. Siente cierto placer en comprobar que los hechos sucedan de acuerdo con lo que él ha sido capaz de prever, en que todo suceda de acuerdo a lo que su intuición le insinuó. La lucidez le da la capacidad de conocer a la gente a primera vista. Casi sin cruzar palabra, la radiografía está hecha y es clara, perfecta y rara vez falla. Ésta es una cualidad involuntaria, incontrolable, instintiva, intuitiva y no analítica. No es el resultado o la conclusión a la que pueda llegarse después de una charla: es instantánea. El lúcido conoce la naturaleza profunda de la gente en fracciones de segundo. Así como cualquiera distingue el rojo del verde, el lúcido sabe si quien tiene enfrente es listo, tonto, fatuo, sensible, inteligente, genial o imbécil.

Este nivel de percepción (sensibilidad e inteligencia), recluye al lúcido inevitablemente, en un mundo propio, solitario y aislado.

(...quizá continúe...)








jueves, 8 de diciembre de 2005

Juventud (adolescencia)

"El arte es largo, y la vida corta, y la verdad muy lejana."
Joseph Conrad
Es necesario defender la adolescencia como un estado mental permanente
en el que la capacidad de crecer (y lo que eso implica) está intacta.
Adolfo Ariatarain

Los jóvenes tienen fuertes pasiones y suelen satisfacerlas de manera indiscriminada. De los deseos corporales, el sexual es el que más los arrebata y en el que evidencian la falta de autocontrol

Son mudables y volubles en sus deseos, que mientras duran son violentos, pero pasan rápidamente.

En su mal genio con frecuencia exponen lo mejor que poseen, pues su alto aprecio por el honor hace que no soporten ser menospreciados y que se indignen si imaginan que se los trata injustamente.

Pero si bien aman el honor, aman aún más la victoria; pues los jóvenes anhelan ser superiores a los demás, y la victoria es una de las formas de esta superioridad.
Su vida no transcurre en el recuerdo sino en la expectativa, ya que la expectativa apunta al futuro, el recuerdo al pasado, y los jóvenes tienen un largo futuro delante de ellos y un breve pasado.

Tienen ideas exaltadas (audaces, fuertes, revolucionarias) porque la vida aún no los ha humillado ni les ha ensañado sus necesarias limitaciones. Además su predisposición a la esperanza les hace sentirse equiparados con las obras magnas (grandes esfuerzos, grandes tareas que producirán hechos importantes y transcendentes en su comunidad o en el mundo) y esto implica tener ideas exaltadas.

Quieren más que los hombres mayores a sus amigos, allegados y compañeros, porque les gusta pasar sus días en compañía de otros. (Los hombres mayores quieren con menos pasión a sus amigos y necesitan con menos frecuencia estar acompañados: el amor por la soledad aumenta con los años.)

Todos sus errores de los adolescentes apuntan en la misma dirección: cometen excesos y actúan con vehemencia. Aman demasiado y odian demasiado, y así con todo. Creen que lo saben todo, y se sienten muy seguros de ello; éste es, en verdad, el motivo de que todo lo hagan con exceso.

Si dañan o hieren a otros es porque quieren rebajarlos, no porque quieran provocarles un daño real. Adoran la diversión y por consiguiente el gracioso ingenio, que es la insolencia bien educada.

De la "Retórica" de Aristóteles









viernes, 2 de diciembre de 2005

Dedicatoria...


A "X" -que inspiro esta dedicatoria-
y a "Mar" -por otros motivos-
,mujeres "canela"
inteligentes, actractivas y peligrosas
que corren con los lobos,
a modo de puente mágico
que separa lo que nos une
y une lo que no separa.
Joshua Naraim

"Acerqué mis labios a tus manos y tu piel tenía la suavidad de los sueños.
Algo semejante a la eternidad rozó un instante mis labios"
Antonio Gamoneda

Tu cuerpo ya no padece el pecado de la soberbia juvenil, tus medidas no están en los cánones de los 90-60-90, ideal de la belleza frívola; tu piel y tu alma tienen las arrugas que el amor y la vida han esculpido, con goce y dolor, a su paso; y sin embargo la belleza no te ha abandonado, surge como una fuente interna que te convierte en una mujer madura, atractiva, inteligente y, consiguientemente, peligrosa. Por que como dice Xosé Carlos Caneiro: “...os seres humanos, mulleres e homes, son algo máis que 90-60-90. Son caricias, bicos, abrazos, intelixencia, sensibilidade, paixón, desexo, versos, ollos de vértigo, libros, corpo sen medida. Son un bótote de menos cando non estás, aínda que nunca te vaias. Son un quérote como es, así, aínda que non sexas 90-60-90. Así. Tan libre. Rotundamente buena.” Como tú.

Y como decía Fernando Robles, en la película “Lugares comunes”:

A las pocas mujeres que conocí en mi vida, las admiré, las observé, traté de descifrarlas, pero nunca dejaron de ser un misterio. Nunca dejaron de sorprenderme…
Yo creo que lo que realmente importa es disfrutar de su presencia. No me di cuenta enseguida, pero después de un tiempito aprendí a escucharlas, a valorar los silencios, las miradas… Esos momentos en que parece que no pasa nada, y les pasa un mundo… Aprendí a respetar su intuición, su inteligencia. Y aprendí a amarlas.


¡Feliz día Bruxa!

Joshua Naraim









jueves, 1 de diciembre de 2005

Al rayar el alba


Tengo orgasmos en el alma,
mientras el cuerpo se entretiene
en gozarte y darte gozo.
Joshua Naraim

"AL RAYAR EL ALBA"


Al rayar el alba,

cuando la oscuridad y la luz

en dulce y largo beso

se saludan a la vez que se despiden,



cuando sin despertarte estás despierta

en la frontera de la diaria muerte

y mis caricias son, sin serlo,

más oníricas que reales



cuando los cuerpos cansados de descansar,

heridos de amor

se tornan

más cálidos, dulces y suaves



en un desayuno de corazones callados

calados como lluvia fina,

en paz y ternura,

empapados hasta el tuétano del alma:



¡El despertar es bello!



Al rayar el alba

paseo por el amor y el deseo

entre sueño y realidad

y despierto en ti,

contigo



Al rayar el alba

nos mecemos en olas de amor

marea creciente que invade mi playa,

suspiro a suspiro

hasta el éxtasis



Joshua Naraim









lunes, 28 de noviembre de 2005

La orfebrería de un tango

La orfebrería de un tango

Hay muchas cosas que haría a gusto sin riesgo de arrepentirme y aunque me supusiesen la ruina. A gusto pagaría la mitad del sueldo por llegar a fin de mes con la otra mitad. No regatearía el último centavo de mi bolsillo si pudiese conseguir una de esas mesas mundo adelante por las que se desliza durante la cena Shirley Bassey cantando "Diamonds are forever" con el cuerpo enfundado como un sable de ébano en la piel de un pasamanos. ¿Y quién no daría una buena cantidad por permitirse el gustazo de que cuatro intelectuales pedantes le aplaudiesen el fraseo de un pedo en mitad de un mal discurso? Creo que a mi querida Susana Pose no le disgustaría en absoluto la bronca de cualquier fulano a punto de ofenderla con la voz de Sinatra. Muchas noches hablamos sobre ello en "El Corzo" y creo haber llegado con ella a la conclusión de que los seres humanos nos fijamos demasiado en la apariencia de las cosas, en los volúmenes, en la geometría y en el peso efímero y trivial de las jodidas cosas, pero, maldita sea, muchacho, seamos sinceros, de las velas de la regata, ¿quién recuerda el viento? Ya no me fijo en las mujeres con el mismo criterio con el que hace años reparaba en ellas, y en cuanto a los hombres, muchacho, ¡qué quieres que te diga!, en cuanto a los fulanos, te diré que una mujer resuelta, bella e inteligente es la única clase de hombre que me gusta. Con los años uno se vuelve más realista y comprende que a las mujeres lo que hay que mirarles no es únicamente el cuerpo y las flaquezas, y que el alma femenina es algo que te gustaría contraer en tu alma como se contrae una cordial enfermedad emocional cuya única secuela sea una balada, un labio mordido o una novela corta. No creo que un hombre tenga a su alcanza mayor placer que el de llorar por amor en los ojos de una mujer ciega. A la gente hay que saber buscarle la radiología y el alma, así que de las mujeres ahora miro cómo se sientan, su manera de andar, la exquisita y superflua soltura de su ropa, el sublime ademán de quitarse el pendiente cuando hablan por teléfono y esa mirada aguada por la clase de secreta e íntima amargura que las mujeres como Susana Pose superan con un cigarrillo, un trago de saliva y un colirio. Es en la estilizada y escéptica elegancia del dolor donde radica la diferencia. Es ese el matiz que distingue a Susana de muchas otras mujeres. Conozco docenas chicas más hermosas, más altas, menos drásticas e igual de secretas, muchacho, pero de entre todas ellas, amigo, diría que la mayoría de las otras tienen obstetricia y volumen, como las obras de Botero, y que, en cambio, Susana Pose tiene sintaxis, o sea, tiene folio, así que cuando se muera, muchacho, se habrá ganado a pulso que la entierren, como al humo, en la orfebrería de un tango. Hay cosas que sólo ocurren por la noche, como por la noche ocurren las estrellas, los taxis en punto muerto y el pirotécnico flúor de los cementerios. Podría explicarlo si dispusiese de talento como dispongo de tiempo. El caso es que en la madrugada de "El Corzo" los habituales del local de Suso Oitavén nos comportamos con la misma terminal franqueza que si afrontásemos el futuro sorbiendo vodka y veronal en la sala de espera del Holocausto, sin diferencias ni clases, persuadidos, muchacho, de que ya no somos niños, que mañana habrán pasado diez años como poco, dulcemente resignados a administrar nuestras vagas esperanzas con la misma elegante entereza con la que el navegante a la deriva quema durante la tormenta las velas para no morir a oscuras.Hay cosas que ocurren a tu alcance por la noche, muchacho, si sabes verlas. Lo sabe mi querida Susana Pose, que cada vez que se ausenta con amargura de la barra del pub regresa al poco rato tan radiante y primeriza como si en el tocador de "El Corzo" alguien cambiase cada poco para ellas la toalla y el espejo...

José Luis Alvite





sábado, 5 de noviembre de 2005

Un tipo vestido por el sastre de Dios

A Indah

"La gramática tiene sobre el cuchillo la ventaja
de que no te manchas de sangre
ni arriesgas al mismo tiempo la libertad y el prestigio".

Esto de escribir tiene la ventaja de que el mundo no es como sucede a tu alrededor, sino como ocurre en tu cabeza. Los hechos, las cosas y las personas se despliegan en el revés de tus ojos según le venga en gana a las pulsaciones de tus dedos. La vida no es más que un puñado de párrafos, muchacho, y con un mínimo de literatura puedes recorrer el mundo en folio y medio sin haber sacado jamás los pies de la esfera del reloj. A todos nos salta alguna vez la idea de matar a un enemigo y disimularlo en el congelador con la mitad de un ternero. No cometemos el asesinato porque somos torpes, dejaríamos más huellas que dedos tenemos y acabaríamos de amantes de un violador en una de esas cárceles en las que incluso los pájaros del patio mean sangre y cerrojo. Es preferible matarlo por escrito en el teclado del ordenador y quedarnos luego con su chica, con su coche y con aquel traje que le hacía más alto y más delgado y como que le daba mas liquidez en el banco. La gramática tiene sobre el cuchillo la ventaja de que no te manchas de sangre ni arriesgas al mismo tiempo la libertad y el prestigio.
Los grandes crímenes del cine salieron de la mente de un escritor, igual que los momentos más tiernos, las escenas de amor, los tiempos perdidos en los que no ocurre nada hasta que en el presagio del atardecer aparece por el horizonte, como una mata de perfume, el humo del tren en el que viene la nueva maestra del pueblo inhóspito y apartado, la chica inocente que aún conserva en el peinado el molde de las manos de su madre. A veces mis dedos desnudan una mujer aunque sólo sea por darme a continuación el infinito placer de imaginarla vestida. O redacto un tipo cruel y sin alma que mira la espeluznante fotografía de aquella escuálida y exánime niña de Ruanda acechada en cuclillas por un ave de rapiña y el muy cabrón sólo tiene un fugaz instante de sorna y misericordia para preguntarse qué diablos habrá sido del buitre.
Ahora que tanto nos preocupa la enfermiza obsesión por la salud, mis dedos se permiten recrear en la mágica libertad del ordenador las arbitrarias patologías de mi infancia, cuando en la guerra los soldados echaban una mano en la amputación de su otro brazo y en el instrumental de los quirófanos jamás faltaba un cenicero. Conocí en mi teclado a un tipo desconfiado que echaba al correo las palomas mensajeras y a una chica que me aseguró que Cary Grant no habría sido tan alto ni tan apuesto si el guionista de "Charada" hubiese tirado a la papelera aquellas frases que parecían escritas para él por el sastre de Dios.
A veces pienso que no hay mujeres feas, sino mujeres mal contadas. Nuestras vidas ganarían muchos si sustituyésemos el espejo por la máquina de escribir. No importa que te rechace con desprecio la mujer con la que soñabas , muchacho, si a continuación te encierras a solas con tu puño y letra y cuentas que justo a mitad del instante en el que te dejó plantado, reuniste el vocabulario y los reflejos para capear el asunto diciéndole que no estabas en absoluto seguro de que aquello fuese a salir bien pero, ¡que demonios!, incluso el hombre más gris y rutinario tiene derecho a no morirse sin sentir la sensación de haber sido despreciado por una mujer más interesante que su alma.
Algo así está al alcance de cualquiera. Nos acobardamos por falta de vocabulario y porque nos fiamos más de la ropa que de la sintaxis. Con un cigarrillo y una maquina de escribir, muchacho, todo tiene remedio, incluso cuando llegado el instante de la mortaja apartas el jarabe del viático, sacas las manos del sudario y te permites la terminal arrogancia de escribir que con un poco de imaginación, incluso la muerte puede parecer un cumplido. Aunque para tus adentros no lo creas, amigo mío, y sea evidente que a la vida casi siempre le falla la literatura y que a veces tienen más premio los tipos que actúan convencidos de que al corazón de una mujer es más divertido llegarle a través de sus piernas...

José Luis Alvite

domingo, 16 de octubre de 2005

Los recuerdos


Hoy he decidido poner un poco de orden en mis papeles. Será por la estación -otoño- que se me caen las hojas y se desparaman por el suelo. De entre todas sobresale una: un triste relato, por lo que esconde de real, de María del Mar Sánchez inspirado en la vida de su abuela y en la de otras personas mayores como ella.

LOS RECUERDOS

Acababa de cumplir 80 años y sentía que la vida se le había ido de las manos casi sin darse cuenta. Parecía que había sido ayer cuando iba a la fuente del pueblo para coger agua, o bajaba al río para lavar la ropa, y cuando ayudaba a su madre con los quehaceres de la casa, para que cuando su padre volviera de trabajar en la mina todo estuviera listo para él. Había sido un buen padre, muy estricto, pera cariñoso y bueno con su mujer y su hija. ¡Dios mío, que distinto era todo ahora! Si su madre hubiera visto la cantidad de aparatos que tenía hoy en día en la casa, se hubiera reído y hubiera dicho con su acento andaluz: “¡Niña, y tanto trasto “pa” qué!”.

Se había casado con 19 años recién cumplidos con un hombre que apenas conocía, porque los noviazgos de entonces no eran como los de ahora, pero sus familias se conocían desde hacía años y, en aquellos tiempos, eso suponía una especie de certificado de que el hombre que iba a ser su marido era un tipo serio y cabal. Le había dado cuatro hijos. Hijos que había criado con mucho esfuerzo y trabajo, quedándose hasta altas horas de la madrugada lavando ropa en la pila, cosiendo las ropas de los niños y consiguiendo que lo que le daba su marido fuera bastante para llegar hasta el fin de mes. Había trabajado tanto a lo largo de su vida que ahora que llegaba al final de ella se preguntaba si tanto esfuerzo había merecido la pena.

Los hijos se habían ido de casa hacía bastante tiempo, se habían casado y ya tenían sus propias familias. Era cierto que venían a verla y la animaban a que se fuera a vivir con ellos, pero ella no podía. Tan cómoda como en su propia casa no se sentiría en ningún sitio. Su marido había muerto pocos años antes; pero, a decir verdad, él también hacía tiempo que se había marchado de su vida, incluso antes de morir. Su relación se había roto bastantes años antes, pero la costumbre de estar juntos los había mantenido unidos hasta el fin.

Ahora estaba sola y tenía mucho tiempo para pensar, demasiado tiempo. Le daba vueltas a su vida y se preguntaba sin cesar si todo hubiera sido distinto, si hubiera hecho esto o aquello, o no hubiera hecho lo otro. Pero ya no servía de nada preguntarse esas cosas porque jamás encontraría las respuestas. Aún así, últimamente no paraba de pensar que su vida podría haber sido mejor. Era curioso cómo ahora que habían transcurrido tantos años era capaz de recordar cosas que habían sucedido hacía tanto tiempo y, sin embargo, no podía decir con seguridad qué había cenado la noche anterior. Pero los recuerdos acudían a su cabeza uno tras otro, como si estuviera viendo una película en la que ella era la protagonista y ahora era capaz de apreciar detalles de su vida a los que no había prestado atención antes. Los recuerdos la perseguían sin tregua últimamente, pero ya no podía hacer nada porque ahora eran sólo eso, recuerdos.

sábado, 15 de octubre de 2005

Como la tarde


Me estoy quedando en ti
como la luz de otoño
-entre reflejos añil y ocres-
se queda en los espejos.
Perdiéndome en tu amor.
Desvaneciéndome.
Diluyéndome entre suspiros
arrebolados de sol y de poniente.

Y naufragando en la certeza
de un nuevo amanecer
entre tus brazos,
me dejo morir,
furtiva y lenta, lenta
(como la tarde),
en cada beso tuyo
y en cada una de las
caricias de tus manos.


indah

sábado, 8 de octubre de 2005

Otros días vendrán


Querido,
no es que estuviera
dormida.
Es que necesitaba
despertar.
Mercedes Castro

Otros días vendrán, será entendido
el silencio de plantas y planetas
y cuántas cosas puras pasarán!
Tendrán olor a luna los violines!

El pan será tal vez como tú eres:
tendrá tu voz, tu condición de trigo,
y hablarán otras cosas con tu voz:
los caballos perdidos del Otoño.

Aunque no sea como está dispuesto
el amor llenará grandes barricas
como la antigua miel de los pastores,

y tú en el polvo de mi corazón
(en donde habrá inmensos almacenes)
irás y volverás entre sandías.

Pablo Neruda

jueves, 6 de octubre de 2005

Escuchado a Pablo con los ojos

Los años arrugan la piel,
pero perder el entusiasmo
arruga el alma.
Albert Schweitzer


Nunca te quejes de nadie, ni de nada,
porque fundamentalmente tu has hecho lo que querías en tu vida.

Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote.

El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte,
enfréntala con valor y acéptala.

De una manera u otra es el resultado de tus actos
y prueba de que tú siempre has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro,
acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño.

Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar
y que ninguno es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado
así como la causa de tu futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes,
de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo,
piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo
y tus problemas sin eliminarlos morirán.

Aprende a nacer desde el dolor
y a ser más grande que el más grande de los obstáculos,
mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte
y dejarás de ser un títere de las circunstancias,
porque tu mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas
y respira la luz del amanecer.

Tu eres parte de la fuerza de tu vida,
decídete y triunfarás en la vida;
nunca pienses en la suerte,
porque la suerte es: "el pretexto de los fracasados".

Pablo Neruda

miércoles, 5 de octubre de 2005

El abrazo


EL ABRAZO

Pasamos aquel día abrazados. Sí, así como suena, casi veinticuatro horas completas. Todo comenzó el sábado a las seis, cuando nos despertamos. Le pregunté, tomándola por los hombros, «¿Qué quieres hacer hoy?» «¡Ay, pasar todo el día así, abrazada contigo!» Desayunamos tomados de la mano y aún para esas cosas tan simples como cortar el pan, ella me seguía con su mano, sin desatarse de mi cuello o poniendo sus brazos alrededor de mi pecho, acariciando mi cabeza y luego se echaba sobre mi regazo todo el día.

Día que se esfumó rápidamente entre caricias lentas, apasionadas y otras dulzuras que no es el caso mencionar. Cuando debió recoger sus cosas y ordenar sus papeles yo la seguí de cerca, rodeándola por la cintura con mi brazo, estrechándola fuerte, besándola y cuando debimos tomar la carretera yo sentía la palma de su mano sobre mi cuello al conducir, o sobre mi muslo y mi pierna derecha que se resistía a acelerar el auto y que hubiera deseado frenar y detenerse en una de esas playas que hay cerca del aeropuerto para zambullirnos y seguir abrazados bajo el agua, viendo los aviones partir el cielo con su radiante línea de bruma.

Pero su avión también partía al final de la noche, así que seguimos abrazados bajo los cocoteros de la isla. Luego, en los ajetreados vestíbulos de las líneas aéreas, ignoramos los llamados urgentes que mencionaban su nombre en los altoparlantes, hasta que los guardianes de inmigración nos separaron. Cuando ella atravesó las puertas de seguridad no se volvió para mirarme. Su avión partió a las seis de esa mañana. Hasta el último minuto quise imaginar su mano sacudirse y decir adiós detrás de los cristales. No regresó jamás. Otro amor la esperaba.

Fernando Ureña Rib

lunes, 3 de octubre de 2005

¿Quién sabe más: la modelo o tú?


Una modelo despampanante participa en un programa de TV de preguntas y respuestas.

El presentador le hace las siguientes preguntas:

¿Cuanto duro La Guerra de los Cien Años?
¿103 años, 116 años, 100 años o 150 años?

La modelo utiliza el comodin y no responde.

¿En que pais se encuentra El Sombrero de Panama?
¿En Colombia, en Panama, en Brasil o en Ecuador?

La modelo pide la ayuda del publico.

¿En que mes del año celebran los rusos La Revolucion de Octubre?
¿En Enero, en Septiembre, en Octubre o en Noviembre?

La modelo decide telefonear a una amiga (tambien modelo).

¿Cual era el nombre del rey Jorge V?
¿Alberto, Jorge, Carlos o Enrique?

La modelo utiliza su derecho a dar una respuesta ironica.

¿De que animal proviene el nombre de las Islas Canarias?
¿De las focas, de los canarios, de los caballos o de los canguros?

La modelo responde de los Canguros y es eliminada.

Llegados a éste punto te parecerá cierto el tópico de que las mujeres guapas y rubias,
incluso las modelos son "tontas".
Incluso en tu fuero interno puedes sentir el "regusto" de sentirte supuerior.


Pero antes de que eso ocurra es conveniente que conozcas
las respuestas correctas a tan elementales preguntas:


-La Guerra de los Cien Años duro 116 años. Exactamente de 1337 a 1453.

- El Sombrero de Panama se encuentra en Ecuador.

- Los rusos celebran La Revolucion de Octubre el 7 de Noviembre.

- El nombre de Jorge V era Alberto.

- El nombre de las Islas Canarias viene del latin Las Islas de las Canes

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